sensibilidad suspendida
(razón: allá)
domingo
hoy ha venido un albañil y le he saludado diciendo: hoy también?
luego me he arrepentido. me he metido en el baño, he pensado: pero cómo eres así. este hombre no querrá trabajar hoy también. o tampoco. mientras estaba ahí me ha llamado. señorita, le quiero decir algo. respondí: ya salgo. y me ha dicho en un acento que no sé de dónde proviene pero bastante bonito que si me quería duchar, o cualquier otra cosa en la intimidad, que él se podía ir a tomar un café. y yo le he dicho no, no, qué va. luego me he ido a la cocina y le he preguntado si quería que le dejara la música encendida. ahí le he dejado, con nouvelle vague
luego me he arrepentido. me he metido en el baño, he pensado: pero cómo eres así. este hombre no querrá trabajar hoy también. o tampoco. mientras estaba ahí me ha llamado. señorita, le quiero decir algo. respondí: ya salgo. y me ha dicho en un acento que no sé de dónde proviene pero bastante bonito que si me quería duchar, o cualquier otra cosa en la intimidad, que él se podía ir a tomar un café. y yo le he dicho no, no, qué va. luego me he ido a la cocina y le he preguntado si quería que le dejara la música encendida. ahí le he dejado, con nouvelle vague
como al principio al final
si se juega como se es cómo se hace para sentir los colores de las letras
yo quería escribir, y eso no paro de hacerlo
pero he terminado convirtiéndome en una obsesionada del desarreglo. del no como interjección, de la onomatopeya circunspecta y las palabras rotas. valen más mis pies, porque me llevan a casa. por eso cuando van al no-lugar lo hacen lento. por eso cuando no quieren cuestionarse qué ha pasado deciden traer parsimonia a una fiesta en la que nunca hay presentes, pero pasados demasiados.
he subido las escaleras con parsimonia
como si fuera mi amiga más loca. le he explicado que hoy no podemos poner música, que la casa está habitada por un extraterrestre y las paredes son más blancas que nunca. ella todavía cree que puede permanecer conmigo a oscuras
el derridiano pudor confirmado por heidegger
a-se-vera que:
la reunión de tiempos es, usemos todos los adjetivos proscritos, por una vez: factible, viable, plausible.
dejamos para la segunda lección los incomposibles.
y la estructura magnánima de una estantería recién
llegada.
dejamos suspendido, en tanto que sensible, el espacio intermedio que no se
sabía, hasta ahora, que existía
la reunión de tiempos es, usemos todos los adjetivos proscritos, por una vez: factible, viable, plausible.
dejamos para la segunda lección los incomposibles.
y la estructura magnánima de una estantería recién
llegada.
dejamos suspendido, en tanto que sensible, el espacio intermedio que no se
sabía, hasta ahora, que existía
me llora un ojo constantemente
no me extraña que sea el izquierdo, quizá sea su forma de recordar a quién pertenece. es la demostración de que mi herida adquiere formas diferentes, de que mi borde palpebral no es tan fuerte, o de que la ficción puede instaurarse. lo que entra en mi ojo se queda, el relato el oculista dice: un ojo ve lo que tiene delante. el otro la vida de otra persona. mi ojo izquierdo hoy tiene vida propia
he soñado mucho esta mañana
soñé entrecortado. no me extraña; así duermo. pero hace mucho que no gestionaba en mi cabeza durmiente los restos
interfono
empezó con vacaciones. incluso nevó. y luego he trabajado tanto. y estaba muy sentimental. ahora tambien, pero distinto
convivimos con esto
el denuedo y el desarreglo
el deseo y lo adverso
los poemas argentinos que
palian la novela japonesa, el verso
en la portada imaginaria,
la medida de mi locura
tan parecida a lo que presto,
qué me dejaron ellos, los ojos
verdes, el duelo
el deseo y lo adverso
los poemas argentinos que
palian la novela japonesa, el verso
en la portada imaginaria,
la medida de mi locura
tan parecida a lo que presto,
qué me dejaron ellos, los ojos
verdes, el duelo
se me va la fuerza por la lágrima
corre, atolondrada, los empeines son colinas y las mejillas dunas
(que hablan)
(que hablan)
una cosa muy grande en mi buzón de reciclaje
un individuo anunciando que comparte un triturador de alimentos, para hacer purés, decía.
y adjuntaba la fotografía. era verde
triturador de alimentos clásico, para otro alguien
¡y podria ser yo!
y adjuntaba la fotografía. era verde
triturador de alimentos clásico, para otro alguien
¡y podria ser yo!
pues lo que más me apetece en este momento es escuchar life on mars? repetidamente y acordarme de mi madre
llorar un poco, por supuesto. que luego no me digan que descuido mi don. y feliz
por favor, griten más bajo, esto no es un pleonasmo
a veces mi estufa hace un ruido y yo suelo pensar que es un llamamiento. nunca entendí lo de los ruidos sordos. tampoco los oídos. ni una cosa ni su participio. sólo entendí de colores para sordos, de gritos
portmanteau
hemos encontrado la raíz del llanto,
el plural hoy no es mayéstatico, es
si acaso una triada de pensamientos,
el don, su abismo, la retención
de líquidos y las palabras-maleta,
para llevarlas siempre conmigo
el plural hoy no es mayéstatico, es
si acaso una triada de pensamientos,
el don, su abismo, la retención
de líquidos y las palabras-maleta,
para llevarlas siempre conmigo
nientedete
he visto en la tele que está escondida en el pasillo a una mujer de jerez que se llama maría y vive en el raval. arregla habitaciones entre prostituta y cliente, cliente y prostituta. se parecía a su ídolo lola flores. un reportero le ha acompañado a su casa, que se caía. por qué se queda usted aquí, maría?, dijo el reportero. porque yo soy la viga madre. si yo me voy, esto se derrumba
sintaxis de azar
fue llegar al no-lugar y comenzar alejarme sin moverme del sitio. vivo en estocolmo
vaguedad
desde que no tengo cita mi vestido no tiene cola
desde que me obsesiona el término sobre, la cama,
la preposición, la sugerencia, el error,
primero hice unas terapias musicales, ahora puedo
ver la imagen
desde que me obsesiona el término sobre, la cama,
la preposición, la sugerencia, el error,
primero hice unas terapias musicales, ahora puedo
ver la imagen
mexican coalescencia
lo bueno de la nieve es cuando apenas la conoces y comienzas a conocerla. no sé cómo será en Guadalajara. en Bilbao nunca llegaba a cuajar,llueve mucho, así que yo la conocí en la Patagonia, un agosto; conocí sobre todo su silencio. el año pasado nuestra relación avanzó un poco más cuando viajé en noviembre a Michigan, allí conocí su luz. y estos días en Madrid comenzó a nevar justo cuando volvía al trabajo y todavía no ha parado. Está todo blanco. ayer toqué el suelo con una rodilla y hoy me he caído de culo. el hielo resbala, es mejor caminar donde se puede oír cómo cruje. eso es lo que más mola. bueno y lo de hacer bolas y un poco de guerra de nieve también. eso le gusta a Marta. y ayer gracias a Agus nos fijamos en la gente que caminaba sola por Fuencarral y Gran Vía, sobre todo en dos chicos que caminaban felicísimos, con una gran sonrisa. o la gente que te encontrabas agachada haciendo movidas. supongo que el blanco siempre es una oportunidad. La novela nieve. La tormenta en gota.
se van, retengo
hago acopio, enrevercrezco. cuando no están el vaivén hace el resto. cuando yo voy el andén marca el paso, el tren, la coalescencia conduce la exploración; devengo
no entiendo las cosas pendientes
será porque siempre pienso que son tendentes
me alegra a menudo recordar que en italiano ternura es tenerezza,
como cuando uno va solo en autobús o metro y se ríe de repente
con un recuerdo
a veces también pienso en ese día en que encarnecidamente unió
puntos equidistantes en el mapa. nos unió la palabra.
antes, en mi primera adolescencia, colgaba de las paredes cartas
cartógraficas.
ahora pienso que adolescencia debería llevar tilde en alguna parte,
en alguna letra.
pirandello escribió uno, ninguno y cienmil. no lo leí, pero lo tengo.
el otro hombre me dio de beber sus seis personajes en busca de autor,
pero yo entonces no sabía que nosotros también lo éramos.
me compró un libro renacentista y nunca me lo regaló. no entiendo
las causas pendientes, ni las cosas perdidas, sólo entiendo de tareas
constantes, de devenires, de pausas, de esperas
me alegra a menudo recordar que en italiano ternura es tenerezza,
como cuando uno va solo en autobús o metro y se ríe de repente
con un recuerdo
a veces también pienso en ese día en que encarnecidamente unió
puntos equidistantes en el mapa. nos unió la palabra.
antes, en mi primera adolescencia, colgaba de las paredes cartas
cartógraficas.
ahora pienso que adolescencia debería llevar tilde en alguna parte,
en alguna letra.
pirandello escribió uno, ninguno y cienmil. no lo leí, pero lo tengo.
el otro hombre me dio de beber sus seis personajes en busca de autor,
pero yo entonces no sabía que nosotros también lo éramos.
me compró un libro renacentista y nunca me lo regaló. no entiendo
las causas pendientes, ni las cosas perdidas, sólo entiendo de tareas
constantes, de devenires, de pausas, de esperas
fragmentos readymade
exposed
suspended in midair
rigged to the corners
wind
rain
made in this manner
instructed
wedding present
suspended in midair
rigged to the corners
wind
rain
made in this manner
instructed
wedding present
se murió alguien mientras iba en autobús
se murió para mí, y me enfadé porque me había enterado tarde. pero qué gilipollez, cómo si de una muerte uno pudiera enterarse pronto, como si importara el tiempo o el modo en eso. luego quise haberme quedado en la ignorancia, me daba asco mi propio malestar porque nadie se acordó de avisarme de una muerte que ni me toca de cerca ni me toca de lejos ni apenas me duele, pero de la que debía enterarme. ¿se les olvidó? ¿lo ignoraron? ¿consideraron que ya de muertes sé demasiado? de alguna manera me vi egoísta, y eso me dio mucho más asco todavía. el relámpago de todo esto apenas superó la transición de una parada a la siguiente. no me inquieta tanto la velocidad de mis sentipensamientos, sólo los hechos. son los que soy. si esa muerte no me duele por qué me indigna que no me lo digan. ¿deberían dolerme todas las muertes? eso no puede ser, no hay porqué. ¿hay por qué? ay. palindromico circunstancial. le bonheur, el autobús, realidad
nuage
nue es una gran palabra, lo mismo significa enjambre, que nube, que desnudez.
lo aprendí leyendo a baudelaire
Les amants des prostituées
Sont hereux, dispos et repus;
Quant à moi, mes bras sont rompus
Pour avoir étreint des nuées.
Baudelaire, Les plaintes d'un icare.
lo aprendí leyendo a baudelaire
Les amants des prostituées
Sont hereux, dispos et repus;
Quant à moi, mes bras sont rompus
Pour avoir étreint des nuées.
Baudelaire, Les plaintes d'un icare.
cómo se llaman los poetas
o sus inconcretas gestas gramaticales. quién se dedica a la historia de la sintaxis. por qué tantas letras
encarando el todavía
a veces me dan ganas de lanzar el ordenador, la cámara o el teléfono al suelo. desde bien arriba. observarlo todo en trozos, desparramado. entonces podría gritar lo que nunca consigo: exiguo. mis posesiones además de lo que siento y pienso. es porque no me olvido de eso que quiero estrellar el resto, porque no puedo meterme la mano hacia dentro y arrancar de ahí lo que no quiero
antes se quiso acabar enterrado en un endecasílabo
como aquella canción, acabar con 'una botella, al pie de una cuba, con un grano de uva en el paladar'.
ahora nos conformamos con acabar en la palabra
endecasílabo.
quizá se consiga descansar en su tilde, mientras se piensa,
invariablemente,
en las cursivas. algo muy de toda la vida
ahora nos conformamos con acabar en la palabra
endecasílabo.
quizá se consiga descansar en su tilde, mientras se piensa,
invariablemente,
en las cursivas. algo muy de toda la vida
qué recurrente esta sensación de ir siempre atrasada o detrás del tiempo
mujer con enigma al final del collar de perro
aforismo revestido de
etimológicamente denostado. sin embargo en uso. como el punto suspensivo. como las lágrimas mientras se está masticando
la flecha dirección de pensamiento
y sin embargo tan necesaria la carencia de imágenes. la actividad artística de un cangrejo. sin preposiciones. sin proposiciones. no llegamos lejos
necesito un pincel, o un lapiz
lapicero, palabra, ya no usa nadie.
lapicera neanche.
quizá necesito traer el atril aquí.
trail. trial. trae. contrae. contra
no está aquí.
casi nunca se comprende el complemento
circunstancial de lugar.
no-lugar.
el de tiempo lo dimos, claro, palabra,
por perdido.
el de modo, el de modo es el que controlo.
lapicera neanche.
quizá necesito traer el atril aquí.
trail. trial. trae. contrae. contra
no está aquí.
casi nunca se comprende el complemento
circunstancial de lugar.
no-lugar.
el de tiempo lo dimos, claro, palabra,
por perdido.
el de modo, el de modo es el que controlo.
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