sensibilidad suspendida

(razón: allá)


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minúscula carolingia

internet no está de moda. lo que mola es la escritura cuneiforme. pero luego te das de bruces con lo sobremoderno, sobre-todo sólo junto cuando significa abrigo. y si entras al trabajo leyendo es probable que se enfade alguien saliendo de un garaje

maquinaria y émbolos

quiero que sepas que no se trata exactamente de la muerte. la muerte no se trata. de eso sí trata. luego está el juego más perverso que conozco, y el que menos me gusta y el que más trabajo, la viciosa relación entre memoria y olvido. la literatura todo lo dijo antes, me digo, pero no sé si es cierto. pero si hasta se puede desconfiar de los poetas, aceptando esto, cómo voy a querer comprender el resto. en perec confío. si hizo desaparecer una E para escribir un libro seguro que supo cómo conjugar orfandad con futuro. la orfandad no lleva hache pero sí los huérfanos. tampoco se trata de esto. no de la muerte sino de cómo murieron. la laguna mental, ¿lo dijeron ya?, es ciénaga. en el bloqueo se me abren las fechas-brechas. a veces no quiero recordar. pero si no recordara tampoco tendría nada. eso también es una perversión. el justo equilibro de memoria y olvido, reto y confusión. no se trata de la muerte, ni de morirme yo, aunque sí se trata de que durante un tiempo viví pensando que podría pasarme en cualquier momento. todos tenemos esa teja en el pensamiento a veces, la que puede caerse, pero hay otra forma de creer que mueres que te deja inerte. hay otra cosa importante: en algún momento se aprendió a vivir en tensión, y así se vive mejor. pero no es justo que cuando la rueda se detenga yo me quede inerte, o incapaz. no me parece bien. también se trata del tiempo, de lo que dura un subidón, o las cosas que nos dijeron: cuando subes subes tan alto que cuando caes también llegas muy abajo

más proclive a todo

vivo en el barrio chino

y por alguna razón que desconozco la fruta la compro en la tienda de la señora de ecuador. la señora me cuenta que su hijo mayor se ha separado. que la mujer de él le pone demasiado pronto problemas para ver al niño. la señora me dice que volvió a ver al hombre con el que se veía, pero que no le gusta, que ésas no son maneras. me suele cobrar lo que compro uno de sus tres hijos, no tiene más de quince años, seguro. le gusta escuchar salsa, o algo parecido. incluso baila. a veces yo le digo: quiero un aguacate, uno que me pueda comer ahora mismo. y él lo elige por mí. otras veces me regala dos tomates, dice que va bien hacerse una ensalada con ellos, así con el aguacate. también anda por ahí un señor que es bizco. no sé si es hermano, tío o recogido. recuerdo que en nochevieja tenían una fiesta en la tienda. supongo que todo es más caro en esa tienda que en cualquier otro lugar, pero es la que tengo cerca. aún más cerca está la tienda de la alta señorita china con acento inmaculado. habla español. hoy le vi leyendo prensa china. me permití el lujo de tocar el papel de ese periódico. creo que quería saber si por alguna razón era distinto al que conozco. me dijo que había alcanzado la asombrosa suma de 100 euros en su tienda. 100 euros en ocho meses, y me regaló una botella de aceite de oliva. eso me tocó. y luego pasé por el restaurante coreano. porque quería comer fideos. porque a las seis de la tarde ahí no hay nadie. sólo la señora menuda y sonriente con su camiseta amarilla y su mandil verde. y su sonrisa y su silencio. hoy veía gimnasia rítmica. por primera vez me dijo algo por propia iniciativa, fue: ella es coreana. la gimnasta. era una chica guapísima y al parecer, según esa magnífica voz que siempre acompaña las retransmisiones de gimnasia y patinaje en este país, era la mejor. yo también me siento mejor después de haber visitado otros mundos durante un rato

la malattia sentencia:

no me gusta el sonido del viento en las sábanas tendidas. si es nocturno debería estar prohibido

ayer lloré por el coño, o la vagina, o como se diga

pero ni una lágrima por arriba. la primera vez que deciden intercambiarse mis hendiduras.el borde parpebral no se sabe si va con erre o con ele, y tampoco si sirve, o si se le necesita

soy uno de esos rostros en el metro

cuánta vida escondida en los silencios

U. m. en pl.

escribir qué mercadotecnia

sin metáforas. sin preguntas retóricas. sin ánimo de lucro, qué deshonra.

como lirio crece dentro

cómo lidio con lo de adentro

si siempre me pareció el afuera el problema, a la hora de hacer gestos.
gestas. lo que sea. eso. el puto dasein. y los versos.

voyelle

con qué regla se mide el desconcierto.
no sé cómo se mide el tiempo. rápido, lento.
no sé cuándo llego o cuándo estoy lejos.
lo que sí sé es que siempre me estoy marchando.
siempre me agarro a una maleta que no poseo.
al 1, 2, 3 como la posibilidad de echar el resto.
dé, oiga, dé usted su do de pecho

en la búsqueda del orden

no se sabe si se busca uno nuevo. nunca entendí lo de hacerse un plan. nunca me hice un plan. no sé si habrá llegado el momento. parece que eso sucede. las personas tienen expectativas, se preparan estrategias y poemas de benedetti para poner un sinónimo al eufemismo. esos dichos. voy a sopesar el entresijo. eso de moverse sin ser visto. eso de caminar como si algo siempre oliera mal, para que piensen que soy un ser pensativo, preocupado por el devenir de nuestra sociedad en estos tiempos blablabla.

pues me ha gustado lo de duchene y lo de la patata

ahora apetece la peli de varda

la semana dinamita el orden que alcanzo cuando estoy en casa

después no encuentro todos los libros que necesito. luego, mezclo cables, baterías. sobre todo pierdo bonometros. pero a mí me gusta mucho mirar a la gente en el metro. aprendo mucho más que en otros tiempos

la cómoda por la estantería y la estantería por la cómoda

había polvo en todas. en todo. barrer relaja. fregar también. cómo es posible que se pueda tener ganas de limpiar. de verlo todo distinto, de retirar lo acumulado. todos esos montones de papeles, todos esos libros. he jugado un poco a la geometría, desde mis muy limitados conocimientos al respecto. he hecho un cuadrado de libros. sobre otros he colocado una noticia sobre carlos gardel. y no he dejado de pensar en una película de antonioni y en un disco lleno de árboles y en unas preguntas que me hicieron pensar en cómo era antes. las cosas que decía. si tenía más ganas de esto o de lo otro o si tengo más o menos ahora. cuántas cosas pasan, también, mientras estoy parada

como primer adjetivo proscrito

se propone un sustantivo. quiero decir: propongo. armisticio. desterremos esto. y luego la palabra impetuoso. viene de ímpetu? lleva ímpetu tilde ahí? o debería llevarla en la u? propongo. de las tetas no se habla en el autobús y menos por teléfono

qué agradable esta doble personalidad

si no se me pusiera a veces triple. o así.

la nausea dónde la lleva

digio poesy

[Middle English poesie, from Old French, from Latin posis, from Greek poisis, from poiein, to create; see kwei-2 in Indo-European roots.]

MMM

de adviento
te advierto

me encanta cómo organiza su día la sección de motor

tú coge el chevrolet, lo devuelves, me vienes a buscar
a atocha, me traes, mientras él se marcha a por el volvo
hala, a divertirse, les he dicho yo mientras se iban.
riendo, porque la lluvia no se lo pondrá fácil. pero creo
que en estas cosas también se ve el amor

leer como motivación

para seguir escribiendo lo que no entusiasme

si todavía hay hielo en las aceras

habrá un bilbao en este orvallu

alfábetico y desconsiderado

y de repente no

la historia también es

lo llamó berrinche

estaba un poco borracho. y tanta ch ch ch me hizo pensar si a aquella letra no la habían borrado ya del diccionario

la historia es

salgo de casa a las diez. entro a trabajar a las once y podría salir a y media, pero no, salgo a las diez. también podría levantarme a las nueve pero trato de levantarme a las ocho y media. a veces no lo consigo. a veces todo me sale mal y llego tarde y me tengo que coger un taxi. y en esta ciudad nieva, últimamente. las paradojas se acrecientan. para qué hablar de las metáforas, para qué hablar de las minúsculas, o decir todas las palabras, si a veces sienta mucho mejor quedarse callada. para qué decirle a alguien que te está explicando cosas que ésas ya te las sabes, y esas otras también, qué te importa contarle, qué le importa a quien sea que ya te las sabes, que además no te importan, que ni siquiera te hacen un poco de ilusión, para qué mencionar la muerte cuando otros cuentan sus enfermos. para qué decirle nada a quién no sabe contar muertos. para qué explicarle a alguien lo que le queda por delante. para qué atreverse a alzarse sobre los restos y decir, bueno, eso que me llevo. para qué decir, a fin de cuentas. sumar, restar, boccanera, lo que nos da el amor, lo que nos quita el miedo. y aquí estamos, con los restos

estoy en el medio

nevica

entre las dos pantallas que son mi ventana hay una rendija. gracias a una palabra-brecha como ella veo sus persianas. dulces pestañas. y detrás el agua sólida, amable, pero también resbala

de repente me acordé del último abrazo

que hable la loca

algunos poetas no cogen el teléfono. otros prefieren hablar antes que escribir. algunos no tienen casi tiempo para responder. otros son muy rápidos. algunos se explican en corto, otros en extenso. hay quien me cuenta exactamente lo que me hace falta. y ángel siempre me recibió cuando le pedí un hueco

infinitos corpúsculos sí que es pleonasmo

las partículas elementales ya eran así

y cómo es posible que el éxito venga de exĭtus

por dónde se me escapa a mí el verbo

viagg-io

la mente no se atasca, la mente se va.
anoche le pregunté a Monteverdi si eso sucedería siempre,
la ocasional aunque puntual ruptura del cerebro.
Monteverdi me dijo que mi cerebro no se iría a ningún lado,
mientras le comprara un buen sombrero

cuasi persona entre personas

usuario

contraseñas. géneros equivocados. pero ahora faltan pleonasmos

a veces no sé cómo pararlo

intuyo que la noche se hará larga pero al final me duermo. debe ser por el cansancio. pero hasta que llego estoy yéndome y ésa es una contradicción de demasiadas cosas a demasiada velocidad, una pelea de insectos dentro de un cuerpo

me olvidé de aquello que dijo verdesio

o quizá fuera diverso.
no debería usted ir por ahí diciendo.
un poquito más de misterio

silente la suspendida

vocal sujeta entre consonantes

el problema de la justicia es que todo el mundo cree que sabe lo que es

tengo una cita nueva

mi vestido necesita una cola
pero quizá sea provisional.
me quedé enganchada
al cartel situacionista,
a la mujer con la mano
en la cabeza y la ceja
despierta. ni bueno ni
malo ni necesario.
pero ahí está.

a veces pienso en la u como n

lunes de ruidos

ayer fui amable con el albañil. asumiré dos semanas más con el polvo pegado al tiempo. el tiempo polvo. el suelo sucio. todo sucio. por eso hay un lapso de tiempo entre la gente y el no lugar y mi tiempo, el lienzo, el blanco mío. quito telarañas antes de comenzar. que me den unas alas. me compré unas alas rojas. las colgué de un clavo de mi habitación.

submit

la quimera del amor, con los corazones de plata y los caramelos de madera. recuerda la maleabilidad de la madera, recuerda lo que te parece imposible, y después atiende al experto en arquitectura, a la argentina y a su dulce de leche. al posible incomposible. y entonces aparecerá otra posibilidad más para que te pierdas

de colores el sabor

vivo en una casa en construcción

combino conceptos cuyo nombre no recuerdo pero que estuvieron dentro. siempre el blanco, papel, pared, suelo. siempre el negro. la versión stendhal de un vestuario. rojo y negro, rojo y negro. verde en algún momento. naranjas y platanos. a escondidas. golpes en el pasillo. algunos taxis por la gran vía. el sonido de un martillo. taparse para salir del baño, no te vaya a ver algún desconocido.

insensible la suplicante

a favor o en contra de las bolas suspendidas. mejor admiras las obras de giacometti, cuesten lo que cuesten

demasiadas palabras en el borde palpebral

demasiadas gargantas. vaivenes, dimes y diretes.
el final de una semana como una más. como el
acercamiento visual. las ganas. las lágrimas,
las vocales encorsetadas. escribir, correr,
entrevistar, coger un autobús, agarrarse al
tubo del metro. al útero de mi mismo
cuerpo