sensibilidad suspendida
(razón: allá)
conversaciones periodísticas
quizá en el amor se puede hacer un apoyo sobre la violencia de género o la desigualdad
leer a Rimbaud no ayuda a entender la sensación
ni Perec, ni Bresson, ni Barthes, ni siquiera Artaud
últimamente sunday morning tiene un efecto extraño sobre mí
voy despertando mientras pienso que realmente es domingo
como si el sueño no fuera conmigo
duermo cuatro horas dos noches seguidas. como si el sueño no fuera consigo, no sueño. reclamo silencio y luego tengo miedo del propio
la segunda o de good incrustada en mi cabeza
el poema ascendente de Rimbaud, la sinestesia. escuché decir: no sé cuál es, pero la verdad es
intento recordar una receta
los ingredientes exactos que ponía mi abuela, y accedo a la llegada de otros recuerdos: cómo me enseñó ella a hacer croquetas, desde su silla de ruedas, yo en la cocina, y una voz atravesaba un pasillo: fuego bajo, dar las vueltas, que la harina respire, rebeca
lo veo todo claro en los túneles
los viajo dentro de un autobús, me abstraigo y llego a la mejor conclusión
me he quemado las yemas de tres dedos
vano acercamiento a una femineidad -femindeidad- ni bien ni mal entendida. quizá sólo entretenida
a veces la mente domina el cuerpo
y no puedo estar en ningún lugar que no sea el mío. a veces el cuerpo se hace fuerte, pero no para moverse, sino para segregar, sin parar, armas de introspección masiva. difíciles de tragar
antes era otra
no quitaba la primera persona del singular, I, ay, de lo que escribía. había incluso terceras personas. y su plural. y el de las cosas.
el abuelo sostenía que en cada baño debía haber un revistero
recuerdo que uno de mis primos se llevaba consigo la enciclopedia sobre la II Guerra Mundial
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