sensibilidad suspendida

(razón: allá)



bu!







Bebí helado a carcajadas, y ahora tengo sed, tremenda necesidad de agua.
desde que me dedico a apuntalar el borde palpebral necesito más,
más y más agua. Ojalá fuera hierba brotándome de las entrañas.

Ayer pensé en que me gustaría comer tierra, como hacen los niños pequeños,
a dos manos, saliéndome de la boca, abro tanto la boca, es tan grande mi sonrisa que, nuevamente, me brota,

aquí un poco de tierra,
allí la hierba,

cuando alcanzas la montaña hay hiedra,
ella misma escala,
digamos que escapa


no digas que no,
la enredadera es sabia
debe serlo, porque se trata de mi alma


ahora está un poco cansada,
le pesan las pestañas
los dedos necesitan agua


yo debería vivir en un lugar de lluvia
porque hay muchas cosas creciendo dentro de mí
tengo un señor de noventa años que reflexiona,
(bendito sea) como un niño

Todavía, como un niño.
Y hay unos cuantos retos asomando.
Beben buen vino, se apoyan en el alféizar.

Se trata de mi ventana. Y estos ojos,
que observan todo atónitos, se desmigajan,
sin su borde palpebral no serían nada

Ni extraterrestres, ni amarillos en el fondo del iris.
Nada. Una sustracción disfrazada de atracción,
un espejo entre el mundo y yo,
la nubefilia en medio,
siempre una ventana.


Eh. Bebo agua y me voy a la cama.



1 comentario:

Anartista dijo...

bebiendome el ansia
de estar
repletamente
respirando
un cacho
de
mi carne.



estoy enamorada.

!!



















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y tambien a mi me gusta leerte-