sensibilidad suspendida

(razón: allá)



vivo en un no-hotel


la verdad no es que no exista, es que me da igual

1 comentario:

Monica Alvarez dijo...

Vivir en un hotel es ser pasajero de la vida,es ser errante sin arraigo,si se asume como fórmula permanente.El no hotel puede ser que sea nuestro hogar,allí donde encontramos lo permanente,lo que nos ata a una raíz,aquello que nos otorga un sentido de pertenencia.
Es bueno tener la posibilidad de experimentar un no hotel con la posibilidad de volver al nido.
Tu siempre con tus interesantes proposiciones.
Saludos