sensibilidad suspendida

(razón: allá)



vi(r)aje

se me acumulan las tareas. pero no sé si es que tengo demasiadas o soy un poco gandula. pero todo esto tiene poco que ver con el trabajo. yo al trabajo voy, hago lo que me mandan, trato de hacerlo todo guay, a veces todo no me sale tan bien como quisiera. de los resultados suelo estar contenta. del proceso. del mientras. del durante. un poco menos. pero se lleva. se pone buena cara, como se pone buena cara a la señora que vende fruta, hoy la vi de espaldas llamando por teléfono desde una cabina. llevaba un vestido rosa. incluso fucsia. y me hizo gracia porque me dijo que se llamaba rosa. fue de las primeras personas que vi o miré esta tarde cuando salí de casa. creo que soy de esa gente que teme siempre llegar tarde y siempre acaba llegando demasiado pronto. pero ahora sólo me pasa con el trabajo. antes me pasaba con todo. y con todos. pero quizá no deba torturarme. hace un mes que me mudé y todavía no estoy segura de tardanza+horario*metro*autobús. hace calor. atravieso la gran vía y es un espectáculo. torrencial. gigante. veo mucha gente a la que me gustaría escuchar, por saber cómo son, de dónde salen. pero no hablo a nadie. y eso que ya identifico seres humanos habituales. pero hacia fuera me está cambiando el nuevo dentro, y el nuevo tiempo, y querría pasar días y días saliendo a comprar fruta a la señora rosa, volviendo, escribiendo, escuchando y buscando canciones que me apetezcan, o películas que me interesen, leyendo una novela tras otra y de tanto en tanto dejando, o pidiendo, o propiciando, que venga a casa a alguien, o salir yo a encontrarme con otra gente. pero para hacer las tareas hay que enclaustrarse