sensibilidad suspendida

(razón: allá)



una vez puse la palma entera en un fuego de la cocina

era muy pequeña y quizá fuera mi forma de saludarla: hola plancha. otra vez atravesé el cristal de una puerta con la mano. dije después: me avergüenzo de la única vez que mi mano fue puño. pasado el asombro infantil y el miedo adolescente, menos mal que conservo todos mis dedos. ya lo dijo Jorge Boccanera: esto es la guerra

2 comentarios:

Antonio dijo...

quiero que sepa que para mi eres importante. feliz año chino del dragon de agua.

Anouk A. dijo...

GENIAL! ^^