sensibilidad suspendida

(razón: allá)



Acontecimiento en el metro dirección Plaza de Castilla

 Un hombre comienza a hablar en medio de un vagón, me quito los auriculares y le escucho decir que tiene Rolex, mecheros y pañuelos. Como tengo muchos mocos decido comprarle un par de paquetes y, creo que como me dijo que a un euro y le di dos (él me ofreció unos blancos y otros con dibujitos), sacó una entrada del Parque de Atracciones y me la dio. Pero no hombre, le dije, vete tú, que has dicho que tienes hijos y, además yo trabajo hasta las nueve. No, no, que a mí me dan más, cuesta 60 euros, eh. Bueno, no sé, ¿a ti te hace ilusión regalarme la entrada? Claro, claro. Pues entonces, vale. El hombre siguió hablando, saludó a 'todos los que iban a trabajar y a los que, como él, están parados'. No me gusta nada ir en metro, a veces me dan un poco de miedo todos esos rostros, pero esta mañana, cosa rara, me gustó que aquellos seres humanos nos estuvieran escuchando