sensibilidad suspendida

(razón: allá)



doctrina

tu cansancio y mi agotamiento
tu agotamiento y mi cansancio
la sonrisa que se te instala cuando,
por fin, el sábado por la mañana,
subes las escaleras de mi casa

a la hora del Angelus qué hacer,
sino dormir, amar, darse la vuelta,
cocinar, comer, volverse a estirar,
esta vez en el sofá, y cuatro piernas
hacen bucles imposibles para estar
cerca, para estar bien

luego sólo hay que soportar, durante
unas cinco jornadas, que ningún
calcetín esté emparejado, que las horas
se desprendan del reloj y las fechas
del calendario