sensibilidad suspendida

(razón: allá)



cuando fui a París leí a Jacques sin parar

Leer, relacionarse con una escritura, es perforar ese horizonte o ese velo hermenéutico, deconducir todos los Schleiermacher, todos los hacedores de velo, según la palabra de Nietzsche citada por Heidegger. Pues de lo que se trata es de leer ese inédito, aquello por lo que se da al ocultarse, como una mujer o una escritura. (ESPOLONES. LOS ESTILOS DE NIETZSCHE, JACQUES DERRIDA)


Supongo que si nos importara (de veras) la verdad,
habría que contarla, ¿y ahora qué hago con esta
abulia que no es emocional, ni sentimental,
ni siquiera personal ni particular
ni inédita sino remolona y al mismo
tiempo perpetua?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ante el aplauso, doblo sinceramente mi dorso, reverencio lo dignamente escrito y me felicito por una nueva "intimidad congelada" que he logrado descubrir en la red. He leído tu (lease con ironía) esquizofrénico discurso sobre leer o no leer (es lo mismo?)al preciso e impreciso Derridá. Toda construcción es una destrucción y viceversa. Al final la verdad puede tener sus razones para no ser desvelada.
Un saludo y mi amistad
Abridor estelar

u minúscula dijo...

abridor, has visto mis zapatos estrellados..? ;)

Comtessa d´Angeville dijo...

tienes unos zapatos con estrellitas?


me gusta que empieces con Hemingway.

Comtessa d´Angeville dijo...

me salió rico rico!! Hoy también he desayunado... creo que a la hora de comer no llega...