sensibilidad suspendida

(razón: allá)


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me gustan las personas que van a la biblioteca

melville

se me acumulan textos largos pero antes de darlos algo me bloquea el movimiento, algo parecido a querer desaparecer. a algunos esto les pasa mucho, pero ésta es una sensación intensa siempre. lo que me pasa más es que me cuesta permitir que las palabras me traspasen y que lleguen a alguien. optar por el silencio es una forma de desaparecer, incluso cuando crees que ya no prefieres no hacerlo. sostengo lo que tengo y pienso: menos bartleby y más moby dick

hablando del asunto era un libro de julian barnes

ahora es lo de todos los días, el tema recurrente, como cuando se lee o se escucha 'por antonomasia'. pero a los periodistas no les gusta la palabra tema, siempre eligen un sinónimo: cuestión. y cuando teclean la ene algo se despierta

rue de

donde el pan todavía se coge con la mano, y la carne se envuelve en un papel. cuando el plástico todavía no nos alejaba a los unos de los otros

medida de u

postales desde la cueva: cuatro estrellas, tres polaroid, una lámina de chagall que ya no me encanta, un paipai, la wikipedia hablando de la u minúscula en un papel verde, tres clavos de los que cuelgan cosas y una regla endeble que no se explica que resista a esta intemperie

tenemos una teoría del color en la que yo digo rojo y él dice no

reminiscencias

hubo una noche en febrero en la que nada tenía explicación y me dolían los brazos como si hubiera andado con ellos, sobre mi imposibilidad para hablar preguntaron los metacarpos, los que se rompieron cuando tenía 12 años, y desde entonces siempre que llueve me cuentan que serían capaces de rezar, si encontraran el baño adecuado

he comprado chinchetas y sobres

malditos roedores

aquí hay escasez de blanco

wolframio

imaginaba el tungsteno bastante liviano, pero la etimología siempre aclara cualquier contratiempo. al final el tungsteno es el resto, no todo, pero si todo eso que pesa y no sé cómo

olvidé decir

que tengo unas alas pero aún las he usado
que estoy segura de que si hubiera suficiente silencio se escucharían los filamentos de las bombillas, y que hace mucho tiempo que no cuento cuentos

esto de ser, como si ser fuera algo cuando sólo se está, cronista del azar

tumblr

dije que me gustaban las rodillas y se aparecieron todas, pensé en animales y vinieron ciervos, terneros, vacas. hablo de bondage y todo se convierte en ataduras y suspensiones, como si un extraño azar funcionara a mi favor, o para impresionarme

no sé si las fuerzas se van apareciendo o me despierto con ellas

hay un escocés en mi cocina leyendo a lewis carroll

qué gran cuadro

crepuscular es cuenta atrás

hice fotos de pliegues de mujer

instituto del radio

la enfervorizada búsqueda del diámetro

yo de peque decía que por las mañanas queria ser monja y por las tardes verdulera

vocal abierta

de repente parece que el abecedario nunca tuvo inicio, que nunca supimos cuándo usar el alfabeto, se recuerda una canción, ningún verso, ahora hay canciones en francés, y está todo lleno de restos. estamos todo el día hablando de restos, pudiendo hablar de chisteras, o de huevos, o de poemas, aunque fuesen abyectos. no sé dónde quedó el relato de las personas, o la narración continuada, o las cinco w, que alguna vez existieron, alguna vez incluso me hicieron gracia. ahora me dan ganas de metérselas a todos por la boca. degustación es una palabra que se practica pero casi no se nombra. se ha cambiado por reclutamiento, deglutir es mi verbo que toma la acción por la vocal más aparatosa, la que apenas dice, la que apenas toca

a estas horas debería estar viajando

las pestañas al tren. es coherente que en italiano exista la palabra indietro

los cuadernos los uso en apaisado

los busco pequeños, tamaño cuartilla, pero siempre acabo con uno casi dina3. en este punto, punctum, derrida exigiría la retirada de la metáfora. yo no sé

notas

en ausencia de pies de página, y de cursivas. recojo en breves líneas: "sobre la mujer. sobre el ejemplo". no lo subrayo. no me salen ni con rotu las negritas

nos escribimos

como si fuéramos letras que dicen algo

la flecha es inquieta

pero nunca desespera

ahora que no voy corriendo llego a todos los lugares a tiempo

como si el tiempo sufriera un ensanchamiento. adiós al encharcamiento. incluso se teme usar esta palabra fuera de su forma lapidaria. addio ai morti addio ai morti. addio allora

el diario es mi cúpula del tiempo

mi cúmulo de viento. las suelas de corcho, el ánimo lento, las ganas un exceso, y sobre todo el por qué no. sobre todo no necesito sobretodo, ni hablar en inglés, ni gritar overcoat

la dificultad es ajustarse a la preposición

trabajar para o desde. en nunca dio tanta duda por una misma puerta

jouissance

sobre la obsesión por el ser, puto dasein, que observo en mi entorno, yo digo: no, no, no. si me vieran, agito un dedo, y en el hemisferio izquierdo se esconde esa novelita de boris vian, donde nono es un perro

la reaparición es sinsigno

aunque continúe sin entender el mecanismo de los incomposibles. a cualquier pregunta respondo: me sirve, mientras tenga intención

de repente todo es más rojo

el pasillo menos angosto. y ésta es una palabra que nunca quiero utilizar. se dice usar. se dice emplear, se dice empleo. la parte por el todo es la figura retórica que más me obsesiona. el sobre-todo es su pleonasmo y yo repito el sortilegio: asumo en silencio, asumo en silencio

el punctum derridiano tira los dados

pregunto en silencio, como debe ser, por las cursivas que son suyas, imanes o emanes la imagen del poder como sueño, poder como verbo, poder como reto, mientras las discusiones se entrelazan: tensión y ternura en una misma tarde loca, o absurda, o nuestra