leo poemas en la consulta del médico
mientras espero el pasillo aunque ancho me huele a pasado. las batas me importan menos. mucho menos el blanco. sin ser hospital es un amago. como lo son las farmacias, y las pastillas recetadas, y las colas para que alguien te diga algo
palabras comprometidas
por el plural de la u. por la supuesta tilde. por las sombras de entresuelo. por los flecos
la náusea de las palabras por salir no usa latinajos
aboga por los neologismos, de vez en cuando, y oscila, pacientemente, entre lo que que quiere decir y lo que calla porque no viene a cuento. porque esto no es un cuento
fregar o las uñas rojas de aquel día
dishes, dishes, en dos idiomas, y la cuenta propia de lo ajeno como rutina
diferepe
prolegómeno de visión de futuro en un rechazo hacia lo obsesivo compulsivo. ni limpiar, ni revolver, ni pensar; no establecer dichos. he llegado, como siempre, a un nolugar y resulta que es el mismo
atopía
he bajado a la calle a por helado y no lo he comprado pero ha comenzado a llover en cero coma dos. también en nanosegundos ha aparecido una mujer china gritando, con una bolsa en la mano: palaguas, palaguas. y todo me ha parecido bien, más ordenado. y mi anacronía un mal menor
últimamente no
o hasta ahora poco. lejos de juntar letras, y de juntaletras, lejos de leerlas, como dicen las reporteras en Irak: desde la lontananza. poca música, menos películas de arte y ensayo y nulo acercamiento a lo manuscrito. pero esto está cambiando
regresión o adelanto
es desdeñar ciertas formalidades lingüísticas, ortográficas o gramaticales, por qué no. la diéresis me la inventé yo. mi versión iletrada acoge tempestades. mientras derrida aplaude unos segundos porque no nos olvidamos, casi ninguno, de la diferencia que se imprime
por qué minúscula?
olvidar los comienzos puede ser o no terapia. no interesa saber esto. ni conocer el final de la historia. por todo ello hace ya tiempo que abro el periódico por la contraportada
pluja o purga
la ruptura del paragüas como el readymade al azar. sigue lloviendo en este local, donde no hay istmo, ni ismos, ni nada parecido a lo dadá
on fire
agarrar no era un verbo impersonal. las palabras proscritas tampoco. sin embargo enumero. el noumeno. los nueve poemas sobre la letra e cogen vuelo
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