sensibilidad suspendida

(razón: allá)



CsO











TODOS LOS CUADROS SON FAVORITOS,
MIENTRAS EL TEXTO DESPIERTA
MI MAYOR DUDA EXISTENCIAL
EN ESTE MOMENTO.
POR LO DEMÁS, ACEPTO.
UN CUERPO SIN ÓRGANOS NO ES MÁS
QUE ESO QUE DA VINCI DENOMINÓ
'CUERPO SIN SUPERFICIE', ESTO ES,
UNA NUBE.















































La figura más reciente del sacerdote es el psicoanalista, con sus tres principios, Placer, Muerte y Realidad. Sin duda, el psicoanálisis había mostrado que el deseo no estaba sometido a la procreación ni siquiera a la genitalidad. Esa era su modernidad. Pero seguía conservando lo esencial, incluso había hallado nuevos medios para inscribir en el deseo la ley negativa de la carencia, la regla externa del placer, el ideal transcendente del fantasma. Veamos si no su interpretación del masoquismo: cuando no se invoca la ridicula pulsión de muerte, se pretende que el masoquista, como todo el mundo, busca el placer, pero no puede alcanzarlo a causa de los dolores y de las humillaciones fantasmáticas cuya función sería calmar o conjurar una angustia profunda. Eso no es exacto; el sufrimiento del masoquista es el precio que tiene que pagar, no por alcanzar el placer, sino por romper la pseudounión del deseo con el placer como medida extrínseca. El placer no es en modo alguno aquello que sólo podría ser alcanzado indirectamente por el sufrimiento, sino aquello que debe retrasarse al máximo, pues interrumpiría el proceso continuo del deseo positivo. (…) En resumen, el masoquista utiliza el sufrimiento como un medio para constituir un cuerpo sin órganos y aislar un plan de consistencia del deseo. Que haya otros medios, otros procedimientos que el masoquismo, y probablemente mejores, esa es otra cuestión; basta con que ese procedimiento convenga a algunos> (MM, p. 160).




4 comentarios:

maría nefeli dijo...

Los cuerpos de Schiele me recuerdan a algo que va a romperse...
un abrazo

Anónimo dijo...

ich lebe, ich liebe, ich liebe egon schiele

Ariel- dijo...

Yo quiero ser nube Rebeca. Mirame Rebeca, soy nube.

Ana María Vilchez dijo...

Cada día escribes mejor, niña.
Un abrazo.


P.S. lamentable, pero no podré enviarte el libro. Mis amigos postergaron su viaje y ahora se van a méxico.