sensibilidad suspendida

(razón: allá)



effluvĭum

denostada ya la sustantivación del contento,
después de haber intentado (sin ningún éxito)
hilvanar mi pequeño solipsismo, mi minúscula u,
mi hydre intime, arañaría hasta conseguir un verbo
capaz de adjetivar cuando sea innecesario.
oh, somos proscritos. no necesito adjetivos, quiero
sólo verbos, no necesito que terminen en -or,
tan solo que sean ciegos.

2 comentarios:

Martín Garrido dijo...

Escribir, de la misma manera que todas las formas de arte, no es una profesión, es expresar, dar testimonio, desahogarse, pero nunca un trabajo, porque entonces no tendría gracia.

Besos.

Murr dijo...

¿Todas las formas de arte? No lo sé.
Si consideramos el cine como expresión artística, algunas de las mejores películas de todos los tiempos fueron creadas por artesanos profesionales. No sólo lo eran los directores, también los montajistas, los guionistas, los electricistas...

Ni siquiera entiendo por qué escribir no puede ser una profesión.

¿De verdad no era Nietzsche un escritor profesional?

Un abrazo.
Elías.