sensibilidad suspendida

(razón: allá)



sapore di sale

el último verano íbamos a la playa de azkorri,
arena de roca y, como antesala, una cuesta de piedras.
yo todavía no sabía que me quedaba mucho por escalar
aunque mi padre, y mi abuelo, ya eran montañeros.
yo sólo sabía andar en sandalias, aun ahora me
resulta absurdo usar zapatos, por eso los que llevo
siempre son planos, anacrónicos y con tonos simbólicos.
mirármelos y balancear las piernas al mismo tiempo
me reconcilia con mi averno juvenil, y con una infancia que tuve que ocultar,
para que no me hiciera demasiado daño el recuerdo de la felicidad.
estructuré mi cotidianidad sobre una laguna mental,
crecí a trompicones, pero ya estoy cerca de los treinta
y no es que sólo quiera volar... es que me apetece planear

1 comentario:

Mado Martínez dijo...

Me ha tocado muy dentro este post.