estudiaba la roca
mientras me acordaba de oteiza y de la hierba que crece entre las piedras
Published with Blogger-droid v1.7.2
erika mitterer
He oído que algunas personas escriben poemas con el diccionario. Mi problema es otro: tiendo a convertir las palabras en objetos. Pero no tengo claro si me dedico a esculpir o a escupir la imagen. Lo que se sabe es que Rilke dijo de mí que en ningún lugar estaría segura más que en el peligro.
no me parece justo tener que hablar de energía
donde hablar es escribir. mi silencio real debería ser menor que el virtual.
caí de nuevo y mi sangre cogió forma de corazón
mi prosaica actividad diaria no atiende a razón, ni a narrativa, y mucho menos a la poesía
prohibido
aterido de frío y dañado en los flancos
deshidratado tras el deshielo
mi utópico bivalvo se ha convertido
en un extraño
deshidratado tras el deshielo
mi utópico bivalvo se ha convertido
en un extraño
silenzcitizen
En estos tiempos que corren, la sensatez es un arte.
El mayor, el más importante.
Los osos bailan sevillanas porque no duermen y,
nosotros, noctívagos mortales, enseñamos suavemente los dientes.
Ah, los osos, pues qué curioso...
Yo bajo las persianas y despierto, por suerte,
en otro instante, de arte menor, de cariz frágil
y ojos como cuevas que respiran, grutas de oso,
mariquitas, ciruelas y piñones
Quítame este terror, quítame ya,
que me está dando la risa,
me voy a ahogar con tanta vida,
con el agua impura de este escenario
con el sabor de los muertos,
un poco agrios, un poco excelsos
Otros, los insensatos, saben más de prisa que de risa
Despiertan cuando el mundo abre sus puertas y dicen:
sí, aquí estoy, no necesito dormir, yo soy un oso
Se manejan bien entre equinocios y, al parecer,
conocen bien las estaciones y los ritmos.
Se equivocan. Piensan en cosas redondas
Ruedas, pelotas, tetas...
y la abertura de su mirada,
escucha,
atiende,
Es un buen lugar donde introducir tus dedos,
aunque sea sólo por un instante
Saca, extrae, observa un segundo y expulsa,
mientras lo sujetas entre tus dedos, grita:
¡la sensatez es un arte!
La bilis negra del genio frente a los bebedores del sudor ajeno,
cuánta maldad entre humanos osos, oseznos sabios,
qué harta estoy de este olor tan rancio
Esta semana he decidido algo:
obedeceré a Wilde y me mantendré, siempre, en los 35 años.
El mayor, el más importante.
Los osos bailan sevillanas porque no duermen y,
nosotros, noctívagos mortales, enseñamos suavemente los dientes.
Ah, los osos, pues qué curioso...
Yo bajo las persianas y despierto, por suerte,
en otro instante, de arte menor, de cariz frágil
y ojos como cuevas que respiran, grutas de oso,
mariquitas, ciruelas y piñones
Quítame este terror, quítame ya,
que me está dando la risa,
me voy a ahogar con tanta vida,
con el agua impura de este escenario
con el sabor de los muertos,
un poco agrios, un poco excelsos
Otros, los insensatos, saben más de prisa que de risa
Despiertan cuando el mundo abre sus puertas y dicen:
sí, aquí estoy, no necesito dormir, yo soy un oso
Se manejan bien entre equinocios y, al parecer,
conocen bien las estaciones y los ritmos.
Se equivocan. Piensan en cosas redondas
Ruedas, pelotas, tetas...
y la abertura de su mirada,
escucha,
atiende,
Es un buen lugar donde introducir tus dedos,
aunque sea sólo por un instante
Saca, extrae, observa un segundo y expulsa,
mientras lo sujetas entre tus dedos, grita:
¡la sensatez es un arte!
La bilis negra del genio frente a los bebedores del sudor ajeno,
cuánta maldad entre humanos osos, oseznos sabios,
qué harta estoy de este olor tan rancio
Esta semana he decidido algo:
obedeceré a Wilde y me mantendré, siempre, en los 35 años.
mis actividades manuales son precarias
y no se me da bien subir, ni bajar, persianas. los pomos de las puertas son misteriosos y yo cocino un plato tras otro. algo debe significar esta necesidad de hacer cosas con las manos. yo no sé pintar, pero quizá podría hacer algo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)