sensibilidad suspendida

(razón: allá)


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si mi mudanza cupo en nueve cajas

si cupo existe en realidad, con cuánto, por cuánto, se sale de la cueva.
por tanto, creo, no es el sumar ni el restar de boccanera.
si vuelvo a buenos aires prometo hacerle una entrevista y preguntárselo.
claro, cómo no, si a mí lo que más me divierte en el mundo es entrevistar,
en cuantas cajas cabe tu mudanza? cuánto dejas, qué te llevas?
a veces es una caja más, una cucharacha, pero a mí no me dan tanto
asco ya, porque existen ángel gonzález y su poema
y cuando fui a santiago de chile desde osorno en autobús me dieron manta, café y galletas. fueron 24 horas de viaje pero en españa no me han cuidado tanto en ningún trayecto. de ningún lado hacia ninguna parte. había dos conductores y uno se echó a dormir en el asiento contiguo, me utilizó de cojín pero a un cierto punto incluso me pareció correcto, yo también me hubiera agarrado a cualquier teta en aquel momento
otra vez se me cayó un smint en el pantalón de un checo. no es un escupitajo del que me enorgullezca demasiado
cuándo llegué por primera vez a los estados unidos, tenía 19 años y necesitaba un altavoz, estaba en el aeropuerto kennedy y sólo supe decir loud voice

quiénes son ustedes

mi escudo es mi sinrazón

lo mío, que era un utópico bivalvo, se ha convertido en corzazón.
y sigue igual de férreo. ya podría quebrársele algo

como esos cestos

que van al río y creen que es suya el agua que contienen

como esos perros

a los que golpearon fuerte y ahora si te acercas sólo les ves escapando

"poder es un verbo"

aldaba, o más bien gozne

me valen todas

postigo.
(Del lat. postīcum).
1. m. Puerta falsa que ordinariamente está colocada en sitio excusado de la casa.
2. m. Puerta que está fabricada en una pieza sin tener división ni más de una hoja, la cual se asegura con llave, cerrojo, picaporte, etc.
3. m. Puerta chica abierta en otra mayor.
4. m. Cada una de las puertas pequeñas que hay en las ventanas o puertaventanas.
5. m. Tablero sujeto con bisagras o goznes en el marco de una puerta o ventana para cubrir cuando conviene la parte encristalada.
6. m. Puerta no principal de una ciudad o villa.


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no estoy debajo, estoy detrás

me preocupa el azar

lo abrazo con entusiasmo,
inquieta tanta belleza de regalo,
debería estar alerta? va a pasar algo?

a-braza-el azar

hoy, en la esquina de gran vía con alcalá, se me acerco un tipo tanto que pensé que quería abrazarme (o algo), y era guapo, pero cuando llegó y yo, tras las gafas, le levanté la ceja derecha, el sólo dijo en mi boca: u. más bien: uuuuu. o quizá fuera: buuuuuuu. me pareció coherente por lo menos. luego me arrepentí de no haberle mordido los labios, mi amorosa forma de escupitajo.

siempre esa sensación de estar perdiéndome algo

o peor: el sempiterno pensamiento de estar olvidando una tarea ineludible.
ineluctable
difícil el océano,
y el durante

apuesto por tener siempre la sangre sin tilde

como si siempre pudiera entrar, y no salir, aunque salga.
extraña sensibilidad suspendida la de mi causa abierta,
y sangrienta, pero mía

he estado raspándome los verbos

y no me duelo. sangré, pero sin daño

que mi voz sea audible pero invisible llegado el momento

coa(do)lescencias


corazón soldado
en sus dos acepciones
no sé cuál contiene mayor precisión
porque desdeño el preciosismo, hoy
y pienso que donde hay trinchera
hay que dormir en el suelo
lo dice el poema de boccanera:
esto es la guerra

quizá en apaisado suene mejor

souvenirs

a menudo he pensado que me querrían más, o mejor, o que me querrían sin apelativos, si no hubiera narrado la destartalada historia de mi carrera hasta aquí. pero hoy me vestí con una media con carreras y no me importó cuando me di cuenta. prefiero que me quieran con todo lo oscuro que me atravesó, antes de llegar hasta aquí, con la conjunción irrevocable, delincuente, de la memoria y el olvido, con la no-culpa de los que se fueron y me dejaron aquí, 'jirón de mí'

"qué te pasa?"

no, nada.
que me quiero ir a casa.
bueno sí me pasa. soy frágil.
este otoño voy de un extremo a otro.
me manejo bien en mi alegre ficción
pero noto que me puedo ir demasiado rápido.
las cosas me afectan.
pero, bueno, no estoy diciendo nada nuevo

exenta de ilusión, pero yo lo intento

me iría a la piazza italia de cualquier ciudad

no entiendo por qué la representación de lo dicho es menos prestigiosa que la reflexión en sí misma

antes-usa-flechas

aunque carezca de artículos >













( colocarse en un estado de ignorancia y de curiosidad intensas y, no obstante, ver las cosas antes, notas sobre el cinematógrafo, robert bresson )

la palabra jirones debería ir siempre en singular

jirón de mí, como dice ángel. pero algunas cosas que van con g deberían ir con jota, y al revés también. al revés siempre. girafa se escribe con jota. berenjena con g

totum revolutum

el periodismo es protector, vela mi indefinición, me permite ser cobarde.
cuando digo no, es no. aunque lo diga poco. cuando digo sí: me planto.
cuando estoy sopesando es cuando más valgo.

a veces la cebolla me parece tan puerro

triada referencial

al parecer, nuèe en francés sirve para enjambre, nube y desnudez

mesetiana

madurar la idea se hizo inevitable. creo en deleuze: el pensamiento llega a mí con violencia. me dejo golpear.

en las lindes se vive bien

en condición híbrida y en soporte libre

sapore di sale, sapore di mare

si la dejas, ella sola es capaz de llegar desde el ojo hasta la boca

post

es mucho mejor echarle la culpa a ella, porque hoy no sé cómo justificar los llantos excepto por las ausencias. llamar herida a la que sostiene el dolor es más sencillo que admitir que la cicatriz nunca se cierra

el teclado y el subconsciente se llevan fatal

admiramos a la gente que sabe hacer cosas con las manos

epidemias

en estos tiempos (muertos) el olfato periodístico se hace evidente (ignoremos la contradicción) porque los periolistos caminan con gesto de que algo no les huele bien. no extraña que la gripe A comenzara en los cerdos, es casi esperanzador

teoría arendt

tener una hoja de árbol entre una pantalla y otra es mi forma de disconformidad, también mi cartel de la triada-dadà, y una manzana como abalorio, como símbolo de mi intención, y dos cucharas desvelando el interior

herradura

maquiavélico y estúpido juego de guiones y paréntesis, de verdades veladas con pátina poética. como si importara el barniz. como si lamerlo me pudiera hacer, reconstruir, la neurona vacía. erra. y dura. herradura y hendidura. el caballo como el hombre que se viste por los pies. mientras emily dickinson sigue poniendo guiones en palabras altisonantes. como si sirviera para algo. sirve, emily, sirve. she just (de)serves, just like me

de historia a histeria qué impostura

cálculo diferencial

reírse de todo sin que importe el final

me gusta la soledad alargada

subir y bajar persianas
cocinar ensaladas y pasta
beber zumos de frutas
interrumpir la luz con
mi oscuridad

mi facilidad tiene un tanto de sacrificio

pero casi nadie se percata, ni siquiera yo, que funciono a menudo por automatismo, sobre todo por azar, me adentro en la realidad porque no quiero ser de esa gente que se esconde, que no participa, o que no da

lunear is so close to nadear

anoche alguien se fue de viaje y de nuevo no era yo. nadie viene, pero todos van. al siempre van. van. hay días por delante, metros, coches, ventanillas, nubes bajas. un partido de fútbol en el horizonte, muchas palabras bajitas, sin patas, y detrás, lejos y con capa las innombrables, las que podrían ser una cosa o la otra, las sintomáticas, las palabras llanas, los dolores justo cuando estás llegando a casa