lo peor de la peor rata perorata
es que gara en euskera es la primera personal del plural del verbo ser y en italiano es carrera, que es, por lo demás, y en inglés, race, y esto es un anacoluto o quizá un oxímoron, porque también significa raza
dante: lasciate ogni speranza, voi che entrate
entre las ganas hay una hache intercalada, un país africano, creo que su capital es accra. yo tengo ganas de que llegue septiembre, de que la elefantástica manzano escriba su calendario de palabras y de adentrarme. rentarme. retarme. no concluiré con atarme. por una vez. me faltan ganas.
consuetudi(n)aria
reto tras otro no es primera persona del infinitivo, es sustantivo, suplicante y suspendido. reto-tras-otro es una conjunción de preposiciones y un concepto poético sólo por rimbaudiano, pero inmenso
calendario calendario de horror
cuando me dicen algo positivo (llamémoslo cumplido) respondo (respingo, rescoldo) que tengo días. y omito que sobre todo noches, y alguna que otra pesadilla
xilófono
nuevo espacio neorrabioso. babeo. me golpean con dos baquetas pero todavía no muerdo.
inexplicablemente muerdo se puede convertir rápidamente en duermo.
inexplicablemente muerdo se puede convertir rápidamente en duermo.
sub-way
antes me pasé mi parada en el metro porque estaba distraida leyendo.
hacía mucho que no me pasaba eso. pero no me apetece decir, aún,
qué libro me provocó eso, ese perder tiempo, que se parece al 'perder
países' del poeta portugués, el del desasosiego
hacía mucho que no me pasaba eso. pero no me apetece decir, aún,
qué libro me provocó eso, ese perder tiempo, que se parece al 'perder
países' del poeta portugués, el del desasosiego
desaveniencias
por qué me llamas tú, por qué te crees con derecho a arrojarme tu deseo, es más por qué te arrogas tú. mientras yo uso un despertador ajeno y me despiertan unas voces en las que no creo. no es el tiempo de los restos
nulla
a ti te daba igual mi mar
a mi me daba igual tu mar
pero a ninguno de los dos
nos interesaba quedarnos
en la orilla
a mi me daba igual tu mar
pero a ninguno de los dos
nos interesaba quedarnos
en la orilla
cuadriga is not auriga
anoche comencé a leer las ilusiones perdidas de Balzac, en un impulso extraño, como si no necesitara más que largas novelas para sobrevivir. después recordé una conferencia de Michel Houellebecq, hace dos años, en Madrid. Entre otras lindezas, dijo: "Las ilusiones perdidas sólo se pueden leer cuando éstas ya se hayan perdido". no tengo claro, claro, qué significa mi azaroso gesto de ayer. estaré sopesándolo.
vi(r)aje
se me acumulan las tareas. pero no sé si es que tengo demasiadas o soy un poco gandula. pero todo esto tiene poco que ver con el trabajo. yo al trabajo voy, hago lo que me mandan, trato de hacerlo todo guay, a veces todo no me sale tan bien como quisiera. de los resultados suelo estar contenta. del proceso. del mientras. del durante. un poco menos. pero se lleva. se pone buena cara, como se pone buena cara a la señora que vende fruta, hoy la vi de espaldas llamando por teléfono desde una cabina. llevaba un vestido rosa. incluso fucsia. y me hizo gracia porque me dijo que se llamaba rosa. fue de las primeras personas que vi o miré esta tarde cuando salí de casa. creo que soy de esa gente que teme siempre llegar tarde y siempre acaba llegando demasiado pronto. pero ahora sólo me pasa con el trabajo. antes me pasaba con todo. y con todos. pero quizá no deba torturarme. hace un mes que me mudé y todavía no estoy segura de tardanza+horario*metro*autobús. hace calor. atravieso la gran vía y es un espectáculo. torrencial. gigante. veo mucha gente a la que me gustaría escuchar, por saber cómo son, de dónde salen. pero no hablo a nadie. y eso que ya identifico seres humanos habituales. pero hacia fuera me está cambiando el nuevo dentro, y el nuevo tiempo, y querría pasar días y días saliendo a comprar fruta a la señora rosa, volviendo, escribiendo, escuchando y buscando canciones que me apetezcan, o películas que me interesen, leyendo una novela tras otra y de tanto en tanto dejando, o pidiendo, o propiciando, que venga a casa a alguien, o salir yo a encontrarme con otra gente. pero para hacer las tareas hay que enclaustrarse
ciclismo
contar cualquier cosa me parece en este momento una estupidez. esto además suena triste. aunque el tiempo pase rápido de alguna manera permanece. me duele el brazo derecho bastante, cuando comienza a acercarse a la muñeca. comienzan a repetirse los taxistas, señal de que cojo demasiados taxis. madrid sigue en obras y yo la cruzo de punta a punta. siempre estoy pendiente del reloj y eso me aburre mucho. pero yo le sigo echando la culpa de todo a ella, que es mucho más fuerte que yo, parece.
must
me entró de repente una tristeza impenetrable, creo que porque venía de distintos fuertes, pero sobre todo del más inane
los no lugares tienen sus
anoche debí quitarme una horquilla en algún momento dado (hace tiempo que nadie me corta el flequillo, hecho que daría para muchos desvelos) y, cuando nos íbamos, Álvaro la cogió de la mesita y me la tendió. yo ya ni me acordaba de la horquilla. creo que porque últimamente uso dos
imus
todo depende de que los obreros me den tregua o no. si me la dan duermo del tirón hasta la hora del ángelus por lo menos. pero si me despiertan antes de las diez, con sólo cuatro horas de sueño, después me tuerzo. o me retuerzo. tomo café y trato de dormir pero si lo consigo es un sueño extraño. entrecortado. he estado haciéndolo todo entrecortado. pero últimamente me he impuesto un incierto orden. exploro variedades de verdura aproximadamente a las cuatro de la tarde. me ducho un poco antes y algunas veces me quedo de nuevo dormida, con la toalla en la cabeza, mientras estoy leyendo.
también exploro medios de transporte. dos paradas de metro y un autobús o dos líneas de metro y en cualquiera de los casos buenos ratos andando. hago la compra a las siete de la tarde y después relato a alguien:
tres euros por un calabacin, una lombarda pequeña, un pimiento medio rojo medio verde, dos melocotones y una cebolla, no es maravilloso? es hermoso el sonido de la compra para uno
a veces engaño a mi frutera latinoamericana del nuevo barrio en una frutería que está cerca del periódico. no es que me siente (o me sienta) mal, pero es algo que sé que hago.
también exploro medios de transporte. dos paradas de metro y un autobús o dos líneas de metro y en cualquiera de los casos buenos ratos andando. hago la compra a las siete de la tarde y después relato a alguien:
tres euros por un calabacin, una lombarda pequeña, un pimiento medio rojo medio verde, dos melocotones y una cebolla, no es maravilloso? es hermoso el sonido de la compra para uno
a veces engaño a mi frutera latinoamericana del nuevo barrio en una frutería que está cerca del periódico. no es que me siente (o me sienta) mal, pero es algo que sé que hago.
X-ist
mi pensamiento más trascendente de hoy, que no llegó siquiera a sentimiento (a veces me aplico mucho y no intervengo) fue quitarle la tilde y ponerle una ese a la palabra éxito
idiotsincrasia
yo quería ser líquida pero ésa ya es una marca registrada,
quise ser entonces dadá pero pronto quisieron aniquilarme.
liquidada. así que decidí quedarme en dada. o darme.
e basta
quise ser entonces dadá pero pronto quisieron aniquilarme.
liquidada. así que decidí quedarme en dada. o darme.
e basta
l`amitie
dice deleuze que aunque no se mueva hace viajes. yo cuando dejo de moverme suelo ver gente en tránsito constante.se me suele olvidar, pero me gusta recibir a la gente con una canción de hardy.
ahora ya
ormai es una palabra italiana que me costó entender un poco. igual que comunque. pero luego coges el sentido y puedes usarlas. después tienes que volver a perderlo para entender por qué otras cosas, diciéndose parecido, significan cosas, como dicen en las columnas de prensa, radicalmente opuestas
eva y la manzano
la noche de la triada eva pensó que el sonido del ventilador era la lluvia, pero lo cierto es que esta cueva es lo más alejado que existe de la intemperie. por eso se está tan bien, en cierto modo. en esta casa no hay preguntas, suele haber poca gente pero a veces mucha, es muy grande y se le ven las entrañas. como a nosotras
rebés
lo de la música italiana por sistema, o por defecto, es un síntoma fatal (para empezar). algunas personas inteligentes me advierten de que escribo algunas cosas al revés, y eso me enternece. porque digo hola al final. porque el diminutivo me sigue
pareciendo genial, porque ignoro las mayúsculas cuando me siento cómoda, porque ni mis errores me parece que deban ser soslayables. creo que esta palabra no existe pero a estas alturas no debería parecernos importante
pareciendo genial, porque ignoro las mayúsculas cuando me siento cómoda, porque ni mis errores me parece que deban ser soslayables. creo que esta palabra no existe pero a estas alturas no debería parecernos importante
menudencias
AleKa me trajo limonada, yo había cocinado repollo con patata, y tres duendes vinieron para sentarse en mi suelo y bajarme del NO.
escribe en u
la sensación es extraña, como si me despertara siempre con resaca. debe ser porque me duermo a las seis de la mañana y antes de las doce hay unas piernas de un hombre en mi ventana. hace ruidos con instrumentos que no puedo ver y habla con sus compañeros. están todos dando vueltas al andamio que hay en el patio. así que me levanto, me hago un café, me fumo un cigarro y decido que lo mejor que puedo hacer es seguir durmiendo. no me cuesta demasiado. a veces les sigo oyendo pero confío en su continuo vaivén. no quiero irme a otra cama, ni a un sofá, así que persisto en mi almohada y ellos terminan por dejarme en paz, o yo termino por dormir, sea lo que sea que ellos hagan. pero todavía no me ha dado por farfullar, ni me parece tanta mala suerte trabajar de noche y que la casa esté en obras. pero si todo está en obras. está madrid entero en zona de guerra y los taxistas de madrugada sólo saben hablarme de eso, y a mí qué me importa, lléveme a mi puta casa por amor de dios, que son casi las cuatro de la mañana, que hace ocho horas que eva cabo me acompañó a la puerta del periódico y, a cambio, le di las llaves de mi cueva. pero si hace seis horas que natalia dijo que estaba en madrid de nuevo y le dije: ve, está eva en casa, disfrútala. dos mujeres en tránsito se encuentran en mi cueva y cuando llego sale cada una por una puerta y las dos me abrazan. echo de menos a maría y a mara. pero a veces se sucede la magia. anoche no éramos tres locas, éramos por los menos treinta y siete en esta casa
perorata se parece demasiado a peor, rata
si me detengo a pensarlo más me inquieta más que sea una r la que provoque todo este asunto.
entre vocal silente y consonante aguda no sé cuál es la mejor suerte. ni si de alguna manera ellas
se entienden.
entre vocal silente y consonante aguda no sé cuál es la mejor suerte. ni si de alguna manera ellas
se entienden.
lugar quiere decir lar
no me parece casual (quiero decir que se debe de tratar de la tirada de dados del azar) que la estantería que le ha tocado en suerte a mi pupitre esté del revés, ni que fuera antaño la parte de arriba de eso que en algunas casas todavía se llama aparador. tampoco me parece fuera de lugar que esos flecos sean de una alfombra portuguesa, verde por cierto, ni que esa mística bolsa de tienda cara contenga todas las fotos, en papel, que para mí son importantes. conservo tesoros. por eso no es casual el azar, ni que la u se esconda a veces en uno de los cajones del pupitre, o que a veces no apetezca hacer fotos, o que el ladrillo tenga que ponerse al revés para ser estable. jamás podré convertir mi ladrillo en un jarrón. y esa rueda es mi alreadyreadymade. no es una broma, supongo, no me podía tocar una bicicleta, no, tenía que toparme en la calle con una rueda de color verde bastante maltrecha. y no hablaré del asunto cuchara. pasó por aquí hace unos días la antigua habitante de mi cueva, y me dijo: yo después de ocho años la tenía llena de cosas, ahora se ve todavía más grande! y yo callé que todo lo que hay aquí es mi acumulación de seis años. supongo que la vida seguirá cambiando
borradores de la ficción
tengo unos cuantos corpúsculos desprendidos. a la intemperie.
sobre todo a la deriva
sobre todo a la deriva
avui
he bajado a comer menú a la española con una chica mexicana. he visto el día. pero sólo pienso en estar en horizontal. leyendo a bolaño, o a aleixandre, o a derrida. que añoro por defecto no debería ni recordarse, pero la ausencia se me hace más fácil si viene a gente a verme, si se me obliga a salir de casa, a visitar las plazas.
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=237&p=Vicente%20Aleixandre&t=En%20la%20plaza
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=237&p=Vicente%20Aleixandre&t=En%20la%20plaza
rebecaria reloaded
no es tan divertido trabajar en este horario. es cómodo. pero lo que mola es pasarse la noche en soledad. aquella cuestión del alargar. agus me escribe poemas para que lea cuando aterrice en la cueva. antes tengo un taxi, así que también tengo seguramente una conversación. hay bastantes metros o bien un largo camino hasta un autobús. me vuelvo a encontrar de nuevo en posición de aprendizaje. debe ser que sí que soy un poco imbécil. le dije a mi nuevo compañero hoy que era muy majo y que estaba muy contenta de aprender con él. ahora lo escribo y me suena todavía más gilipollas. y pienso seguramente en todas las cosas que hago mal, en el trabajo, en cualquier momento o lugar, y luego pienso en lo que seguramente hago bien y joder, a veces fastidia que tu impronta se reduzca a arranques de sensibilidad un tanto desconcertantes para quien sea, más allá de mí misma, o comentarios un tanto extravagantes. no sé qué pensar. hoy llevé melocotones y mi compañero dijo que eran pavías. no sé si esto va con uve, tampoco. las frutas, frutas primero, las había comprado natalia, que vino desde málaga y antes desde almería. yo me comí otra fruta hermana de estas anoche, o anteayer, en un garaje neorrabioso. y luego toda esa gente que veo cuando estoy caminando. en la gran vía me encontré con álvaro segovia, con el que fui al colegio, con el que me había reencontrado por fakebook esa misma mañana y habíamos hablado de vernos, ya que estaba en madrid viviendo y voy y me lo encuentro, él gritó mi nombre y me dijo que venía de dejar en su hotel al bajista de rem. pero cómo no voy a ser rara, joder. son casi las cinco de la mañana y todavía no me he ido a dormir. hice esta mañana una ensalada de patata porque parece que últimamente sólo sé hacer eso y cada vez tengo menos ingredientes que añadir a la patata, cada día tengo que pensar mejor qué hacer, y hoy sólo había atún, patata y cebolla roja y no me la comí, pero he vuelto del periódico, tan raro cuando vacio, y me ha gustado encontrármela bien fría
nocturnidad no, alevosía
ya la perdí, primero la conciencia, luego la letra ese, después la noción. ahora mi mejor palabra es una fea: condición. no hay que aliterar porque a nadie le importa la dicción, y menos a las putas periodistas y poetas
u-n poema de Agustín de Julián
dejour
el problema no es vivir de noche sino alargarla. he conocido a gente que trabaja de noche hoy, o los he conocido más, porque he trabajado con ellos, y dicen que en cuento llegan a casa tratan de acostarse porque si no todo se tuerce en exceso. sabía que me dirían eso. sí. les pregunté qué hacían cuándo llegaban a casa, si se dormían, si leían, si hacían algo, si alargaban. ellos más que ella y yo pensé sí, sí, he de hacerlo así, pero no lo estoy cumpliendo. la noche debería ayudarme también con esto pero no me ayuda la muy guarra. como dijo Boccanera, "vivimos de sumar y de restar". Añadió: "lo que nos da el amor, lo que nos quita el miedo". pero no dijo nada del tiempo.
donne-mai ma chance
no quiero salir, estoy tan bien aquí, donde nada pasa si yo no quiero, donde nadie viene si yo no doy mi consentimiento, donde hay silencio pero lo puedo cambiar si me da la gana todo en un momento. no es que echo de menos hoy a mis padres, o a mis abuelos, ¿se puede decir con 31 años que les echo de menos? supongo que sí si todos han muerto. necesito una notita, de ésas que nos hacen cuando somos pequeños: rebeca yanke no puede ir a trabajar, ha de proteger su salud mental del afuera horrendo.
u-topias
que un cambio provoca otro cambio no es nada nuevo. pero a veces cuesta provocar el cambio primero. cambiarse de casa lo hace todo más sencillo. más si resulta que vives en un lugar extraño, silencioso edificio de casas dentro de un andamio, con suelo empedrado. que puedes cambiar en 35 segundos por el bullicio más exagerado. me gustan las equis, marcan el lugar, sirven para enfatizar. hay que usar bien la boca. ahora puedo porque ha dejado de dolerme el cuello. sólo necesitaba una pared a la izquierda y cierta libertad en mi derecha, la ventana más centrada, y darle su lugar a la u.
ella es un sacacorchos y yo un destornillador

- que haces rebecoide?
- pues pienso. escribo. hago ensaladilla. muevo los muebles. hago cosas raras jejeje. tu?
- me encanta, lo primero que haces es pensar. I guess que yo también pienso, acabo de salir de mi bañera, se jodió la ducha y solo david sabe arreglarla, ahora me baño cada día. es precioso no?
yo, con ella, ejerzo sin movimientos en espiral.
ella, conmigo, practica la hipnosis
NECESITO:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

