sensibilidad suspendida

(razón: allá)



entre ay y ya, múltiples acepciones, ayya

paratácticas las mías




125


A Rebeca Yanke



Verdad Mentira
Sí o
No
son

frágiles

en el lugar del
Hasta
cierto
punto




El despertar: http://tierralarga.blogspot.com

[esta mañana viniendo en el metro, conforme emergía al exterior en la estación de Alte Heide en Munich para convertirse en un tren de cercanías en dirección a Garching. A través de la ventana contemplaba raíles, casas, jardines, postes de teléfono, pintadas en los puentes, un camión amarillo de DHL..]



Vladimir Garcia Morales































sin necesidad de guionizar, quiero decir, de intercalar guiones entre palabras, cosa que no debería explicar pero lo hago porque me cuesta, parece ser (retumba resuena su minúscula existencia, parece ser parece ser parece ser), desprenderme de la periodista. sin necesidad de guionizar, de romper palabras para formar otras, de crear con el movimiento de una letra el sentido que quiero que me gustaría que alguien viera, sin necesidad de generar siempre un juego. sin necesidad. sin duda la duda nos hace grandes, sin guionizar. paratácticas las formas, yuxtapuestas las entradas, dadas las estructuras, no me parece mal lo de derrida, la pluma, el estilete y el puñal, no me parecen mal ni la cuchara, ni el cincel, ni el pincel ni el piolet, no me parece mal la realidada (sin paréntesis, sin guiones, sin más, si encontraste algo bello en la conjunción de palabras tuyo es). pero en realidad no se me dan bien las tácticas. y mucho menos la pragmática.

castigado a la intemperie

Para el Disciplinado dis-cursivo, desde mi 'ausencia de'




en 2666 el otro dia leí una mencion a la libreria la central, curioso, no? y a lo largo de todas las tramas (son cuatro novelas en 1) el readymade de Duchamp, el del libro de geometría colgado, el que tiende, sujeto a la intemperie, el que regaló a su hermana en buenos aires, su hermana que hizo unas fotos y que tú y yo vimos alguna en aquella expo, en fin, ese libro, ese readymade, atraviesa todas las tramas (hasta el momento de mi lectura, al menos). curioso todo.

mi vida es rarísima y está llena de tesoros

por las mañanas cuando me despierto pongo un disco y me da vergüenza decirlo, lo cual no dice nada bueno de mí en este momento, pero hago eso cuando es de día de nuevo, y esto me gusta porque la noche, aunque me haga de alguna manera feliz no me hace siempre bien, entonces por la mañana con el café, el instante anterior a disfrutar de una ducha pongo música y pienso que lo que vendrá será hermoso. pero luego no lo es, últimamente no lo es, y me río, porque parece que yo esté hecha pare reírme mucho, pero no me lo paso bien, se suceden una cantidad insana de infamias en mi vida, de mentiras, de personas que dicen cosas feas de otras personas, de mí misma diciendo cosas feas, a veces también de personas, sí, yo sé que parezco buena persona, seguramente lo sea, pero a veces digo cosas horribles, o me torturo a mí misma de forma increíble, o me retuerzo y me empiezo a ir y a ir y a ir y a veces cuando estoy sola me cuesta mucho volver. me quedo allí, que ni siquiera es un lugar, que no sé lo que es, pero tiene tantos matices, en realidad no es irse sino estar yéndote, siempre en un estado que parece temporal. a veces para volver necesito a otros. llamaré a esto la duda nos hace grandes, II.

el jefe, ecce homo

pregunto: ¿te imaginas que un día eres mi jefe?
(¿por qué nunca se me ocurre preguntar
si me imaginan jefa a mí?)

la duda nos hace grandes

¿Deberían tenerse menos en cuenta mis emociones en tanto que me sugestiono con facilidad?
¿Son mis sensaciones menos en tanto que transparentes?
¿Qué papel ocupa en todo esto el sentimiento?
Artaud dijo: la sensación se toma como viene / en el sentimiento se interviene.
El Roto tiene un buen neologismo: sentipensamientos
Unamuno dijo: piensa el sentimiento, siente el pensamiento.
Yo no digo nada. No entiendo.

mi soledad a la intemperie es suficiente

sin duda, la duda nos hace grandes

no sé si es cuando estoy mal que me pareces gilipollas, o que risueña no me fijo

el primer periodista asesinado por ETA murió el año que nací yo: 1978

podría ser mi compañero,
podríamos compartir uno de tantos sueños.
podríamos habernos emborrachado juntos,
esperado un taxi en una rotonda perdida
de Carabanchel, de madrugada, o creado un
titular a medias.

podríamos habernos gritado de mesa a mesa,
podríamos habernos insultado, habernos dicho:
tu texto es una mierda. podríamos habernos
hecho confidencias. quizá en él los secretos
fueran más que entelequia


nota al pie: se llamaba José María Portell, y murió un 28 de julio
nota al pie (de página): las efémerides siempre son incorrectas
nota más: vivía en el Muelle Churruca, y allí vivía mi familia también.
nota extra: no me lo puedo creer pero me lo creo

efeméride como anacronía

sobre todo si te toca llegar hasta nacimientos y defunciones,
especialmente fatal si te toca picar. leer, transcribir, copiar.
o bien convertir la cursiva en redonda, y añadir al punto de la
fecha un guión. en los periódicos, más que en algunos templos,
domina el horror vacui.

qué lástima, anoche no me enteré de que era san juan

si lo llego a saber quizá hubiera pensado que la catársis era necesaria

mira qué ojos / pobrecita

qué has hecho tú
qué has hecho tú
qué has hecho tú

unabrazo

a veces desde este cuarto escucho un sonido sostenido, o a alguien batiendo huevos, o los lloros de un niño pero sobre todo, lo que más oigo, es la lavadora de mi casa, la que enciendo a veces a la una de la mañana. la vida es próspera, el armario está lleno de ropa, las estanterías están llenas de libros, ni siquiera me hace falta tener el frigorífico lleno porque cuando llego ya me he alimentado, pero hubo una época en la que a mano me lavaba un sujetador por la noche y me lo ponía húmedo por la mañana. y cuando en la madrugada no hay ni sonido sostenido y desconocido, aunque lo haya, ni ya mujer que bate huevos para su marido, porque están durmiendo, ni lavadora, porque no hubo fuerzas para ponerla. entonces la humedad regresa como una bofetada. de lágrimas también arde la cara.

me araña la tarjeta postal

no puedo leer más de seis o siete líneas seguidas,
porque parece que esté leyendo mi autobiografía.
así que antes de echarme a llorar, antes incluso
de regresar a los 12 años, o a los 24, lo aparco.
y me consuelo recordando que me basta con escoger
algunas palabras al azar. derridianas, pero al azar,
redondas y seguras como tragarse un poema de salinas,
que entra como el agua.enumero la differance.
el actio in distans. la pluma, el estilete y el puñal.

mi nombre en hebreo, rib-gah, significa lazo, (unión, atadura, unuve en meryone)



Independientemente  de  sus  dimensiones  originales,  los  fragmentos  desaparecidos  se  hallan  señalados,  en  el  lugar  mismo  de  su  incineración,  por  un  espacio  en  blanco  de  52  signos  y  acerca  de  tal  extensión  de  la  superficie  destruida,  un  contrato  establece  que  por  siempre  seguirá  siendo  indeterminable.  Puede  tratarse  de  un  nombre  propio  o  de  un  signo  de  puntuación,  del  apóstrofe  apenas  que  sustituye  la  letra  elidida,  de  una  palabra,  de  una  sola  letra  o  de  varias,  puede  tratarse  de  frases  breves  o  muy  largas,  numerosas  o  escasas,  a  veces  en  sí  mismas  inconclusas  desde  el  origen.
Hablo obviamente cada vez de un continuum de palabras o de frases, de signos que fallan al interior,  si  podemos  llamarlo  así,  de  una  tarjeta,  de  una  carta  o  de  una  tarjeta‐carta.  Pues  los  envíos  totalmente  incinerados  no  pudieron  ser  indicados  con  ninguna  marca.  Había  inicialmente  pensado  en  conservar  cifras  y  fechas,  es  decir  lugares  de  firma,  pero  renuncié  a  ello.  ¿Qué  hubiera  parecido  este libro?
Deseaba ante todo, en efecto, y tal fue una de las destinaciones de mi labor, hacer un libro, en  parte  por  razones  que  permanecen  oscuras  y,  creo,  lo  seguirán  siendo  siempre,  en  parte  por  razones que debo callar. ¿Un libro en, lugar de qué? ¿O de quién? 

(La tarjeta postal, Jacques Derrida)


nota al pie: la foto es un matutino gil de biedma

si unes una cita de claudel a otra de verlaine te sale que rimbaud era un místico salvaje con suelas de viento

nos cuesta decir "me uní"

pero nos gusta como une Batania,
desde el plural incierto, mío, nuestro,
vuestro.

YO TAMBIÉN SOY NEORRABIOSA



http://neorrabioso.blogspot.com/2009/06/ochenta-u-minuscula.html

heme aquí

En una conferencia portátil escuché a Enrique Vila-Matas decir que él era Erik Satie, como todos. Si algo se le permite a Satie es que se crea quien le dé la gana así que en la carta Estrella he decidido abandonar su apariencia por otra más impetuosa. Mi carta es la tres, soy la Emperatriz y me llamo Erika Mitterer, Rainer Maria Rilke me dedicó una correspondencia en poemas. No quieran ver los míos, son infames. Incluso abstrusos e inefables. He oído que algunas personas escriben poemas con el diccionario. Mi problema es otro: tiendo a convertir las palabras en objetos. Pero no tengo claro si me dedico a esculpir o a escupir la imagen. Lo que se sabe es que Rilke dijo de mí que en ningún lugar estaría segura más que en el peligro.

Así que como tengo más personalidades, seudónimos o alter ego que dedos en una mano he resuelto presentarme ante de acometer el vilipendio de escribir, cuando los hados sean propicios, cartas a mis poetas predilectos. Pretendo ser coherente con mis espasmos y que el primero que venga sea el rumano Max Blecher, pero nada tendría sentido si no hablo del resto. Tengo que decirlo: estamos en otoño y no hay ángeles. Eso por lo pronto. Es intolerable que sea noviembre y que, para hacerlo todo mucho más inquietante, el verbo llover sea impersonal y los conjugaciones en –or no existan. No hablemos ya de la incongruencia de que anegar, también, ¡qué manía!, sea impersonal.

Pueden llamarme onírica pero lo cierto es que, para proteger mi salud mental, nunca recuerdo lo que sueño. Acabo de atravesar una semana de fiebre que me ha devuelto la confianza en algunos de mis sobresaltos más adormecidos. Lo que trato de decir es que quiero vivir con todos mis sentidos. Me mostraré irreductible, como Girondo con las mujeres que no vuelan, con aquellos que no vengan enteros, como en la Oda de algún heterónimo de Pessoa: para ser grande/se entero/se tú en cada cosa que hagas/por eso la luna brilla, porque alta vive.

A Erika no se le da demasiado bien la traducción, ni el portugués, y tiene una memoria pésima, pero es tan líquida como el Tercer Milenio, tiene miedo de la cópula y los espejos porque Borges dijo que reproducen a los hombres, está hecha de ficciones, cree que los realvisceralistas de Bolaño existen realmente. Es más, intuye que son los seres humanos que le hablan, le rodean, le acarician, personas con las que cree que está pensando algo, creándolo. Le gusta algo que dijo Gilles Deleuze: pensar es crear. Hay más. Jaime Sabines advierte de que nadie ha de resignarse, dijo que los amorosos dicen que nadie ha de resignarse, y Bretch, o Benedetti o Hesse recuerdan: En esta vida no hay que aprender a irse ni a quedarse, hay que aprender a resistir.

Resisto porque vivo en peligro y leo mientras camino. Esta mañana en una carta leí el prólogo de Crash de J.G Ballard. Casi me chocó con dos personas y con una farola. Entonces no era Erika, era el torpe de Satie, pero me hubiera merecido un enfrentamiento táctil, o tangible, porque leía que “cada vez es menos necesario que un escritor invente un contenido ficticio. La ficción ya está ahí. La tarea del escritor es inventar la realidad”. En el Imperio Mitterer los poetas existen y los describe con tino José Manuel Rojo en Situación de la poesía (por otros medios) a la luz del surrealismo:


Porque aquí y allá hay algunos hombres y mujeres que no se dan por vencidos, y que resuelven resistir. Han decidido que esa parte de sus vidas que espolea la sed insaciable de infinito es fundamental. (…) No tienen demasiadas esperanzas, no siempre son tan decididos, pero cada pedazo de poesía que arrancan a esta época infame es otro motivo para no desistir por completo. Y no me estoy refiriendo los surrealistas, ni a ninguna elite vanguardista. En realidad me refiero a todos nosotros, a casi todos al menos, porque en el espasmo del amor o en el sobresalto del sueño, ahí empezamos a romper el acondicionamiento, ahí se redescubre lo poético.

En la puerta de nuestro Bestiario se colgará el siguiente poema, y leerlo será la contraseña.


Casa de fieras
Heme aquí soy tu perro de piel a rayas

Y dientes de espadas para morderte, para ladrarte

Heme aquí soy tu serpiente para tentarte

Con la manzana del sol envenenarte

Heme aquí soy tu rinoceronte vestido de payaso

Haciendo malabarismos para que rías

Heme aquí soy tu jirafa. Mayúscula

En el texto del día, léeme A

Heme aquí soy el águila del ocaso

Con mi corazón en el pico encendido como un faro.

(Max Blecher, Cuerpo transparente, Ediciones de la Rosa Cúbica)




nota a posteriori: lo de "resistir" lo dijo Juan Gelmán:


Mi Buenos Aires querido

Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.

Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.

no se puede leer a bolaño y a plath a la vez

pero sí a bolaño y a derrida. los dos hablan mucho del pudor.
el primero no lo nombra pero le otorga voz. el segundo lo
menciona en alemán, pudeurs. y creo que cuando plath quiere
hablar de estas cosas es cuando habla de patatas. cuántas
maneras hay de coger distancia, algunas muy necesarias aunque
inconscientes. otras duelen.

revuelve mucho devolver en lo colgado

remueve mucho revolver en lo volcado

las cursivas siguen siendo suyas

en algún momento las pediré prestadas, y no por una causa de fuerza mayor,
sino minúscula

comencemos x la (re)capitular

dazu gehört abre, zuerst und vor allem - Distanz!

pronunciación en italiano es pronuncia, y tedesco significa alemán.
lo que no entiendo es que los transalpinos no tengan la palabra
proanunciación, podrían haberme hecho ese favor. o a Derrida,
perdido entre Francia y Argel

lumpen

es grandísima esa antologia.
me la regaló uno de los Rats!,
el que trabaja en el cultural.
le dije una tarde: quiero un librico
de poemas, uno de ésos a los que
nadie hace caso, y me vino con
mario santiago papasquiaro,
con su jeta de santo

(e.s, allá donde estés,
estás aquí también)

revisionismo poético II: por qué, porvenir, por qué no vienes nunca..

Ejército de Paroxistas




Nos sobra la tilde, y podríamos sustituir paroxistas por personas amables. Pero la primera palabra da miedo, extrañeza. Y la siguiente de por sí también, y el adjetivo provoca tanta risa en tiempos tercermilenaristas.. Pero en algún momento sé que dije que las cosas no serían buenas o malas, dije que no las definiría yo así. Dije que las cosas serían paroxistas, o no. Luego no sé qué pasó. Dejé de mirar al cielo continuamente, de preocuparme por las nubes, de buscar poemas con nubes dentro. Me he olvidado de mucho poco a poco. No sé si lo hice para sobrevivir, no sé si se hizo necesario volverme críptica, o lo hice sin querer. O si sencillamente no tengo tiempo para derrochar grandes pensamientos, sólo intempestivos, noctívagos y muy breves comentarios sobre el Afuera. Se desvela el Adentro en cada intento. Como recordatorio, o porque me lo recordaron, o porque tengo cuentos por escribir, o tragedias, o porque procede, porque no es bueno ni malo sino paroxista, meto la mano en el pasado para traer esto que dijeron dos de los integrantes más insignes del Ejército de Paroxistas que (ahora sí lo digo) lidero.

ALGUNAS CITAS PAROXISTAS

- Yo necesito gritar el paroxismo, el amor ecuménico y el nosotros unísono. Creo que ese debe ser el primer paso del paroxista, descubrirse, mostrarse, compartirse y dejar que la gente lo mire, lo observe, lo lea. Ha de ser la del paroxista, una posición activa y no anti-sistema como pensé muchas veces, sino pro-hombre, humanista. hUmanista, claro. No definiéndose en oposición a-, sino por si mismo. Leía ahora a Rebeca, que es tan mía, y recordaba los orígenes de un paroxismo que se convirtió desde entonces en mi living philosophy. Y arrastro mi paroxismo como mi manta de niña, y me pego con los muros de la indiferencia, los del odio y la ignorancia siempre culpable. Y sonrió, siempre sonrío porque, amigos, la sonrisa se contagia. - ( http://papeltapioca.blogspot.com )







Sin duda, el movimiento paroxista tiene que ser ejército, pero en la pen-ú-ltima (por supuesto) acepción de la RAE: "colectividad numerosa organizada para la realización de un fin". Además, suprimiendo la tilde, es una conjugación del verbo ejercitar: "practicar un arte, oficio o profesión", "hacer que uno aprenda algo mediante la enseñanza y la práctica" y "practicar reiteradamente una actividad para adiestrarse en ella". No cabe duda.
(Hugo Simón)















El paroxismo nació de los renglones torcidos de Dios. De un libro con tal título. El autor es Torcuato Luca de Tena. Vaya nombre regio. María, la que vuela sobre el brezo de una escoba, cual bruja paroxista del Tercer Milenio, trabajaba entonces en un gabinete de psicología infantil. Sufría. Y aprendía. Yo, en aquellos tiempos, era la profesora particular de un grupo de diez niñas, de 9 a 10 años, así como de buena familia y tal. Por las tardes, bajo la lluvia bilbaína y sus charcos de sol, María y yo nos encontrábamos. Acabábamos de terminar la carrera. Todo era incierto. El periodismo era una entelequia, como lo era la vida. Nosotras entonces prácticamente sólo entendíamos de sufrimiento. Sonriente sufrimiento el nuestro al que le acompañaba una sonora carcajada. Íbamos al bar de Alberto, tomábamos té de canela. Hablábamos, sobre todo. Una tarde me contó que el padre de un niño del gabinete, niño sordomudo creo recordar, le pidió que le dejara regalarle un libro, y entre las manos de María aparecieron Los renglones torcidos de Dios. Yo ya lo había leído, y recordaba a Alice Gould. María me preguntó: ¿Y tú sabes lo que es un paroxismo? ¿Y el adjetivo inefable? ¿Y abstruso? Yo sabía la definición de paroxismo, algo sabía, pero ahora sé que no sabía nada en esos días. Y con los adjetivos nos confundíamos. A veces nos parecían lo mismo, pero con el diccionario aprendimos. Aprendemos.



inefable.


(Del lat. ineffabĭlis, indecible). 1. adj. Que no se puede explicar con palabras.




abstruso, sa. (Del lat. abstrusus, oculto). 1. adj. Recóndito, de difícil comprensión o inteligencia.








Y entonces viene. El paroxismo inefablemente abstruso. El "viviendo un paroxismo" escrito sobre las lunas mojadas de los coches, y la vocal preferida, auténtica, u minúscula de infinitos corpúsculos. Ahora ya aprendimos lo que significa la palabra. Lo mejor de todo es que estamos aprendiendo que existe. Comienzo a darme cuenta, en el mundo los paroxistas se encuentran. Ahora nos enfrentamos a la obligación de informarles a los que lo son y no lo saben de qué a esto. Yo, por lo pronto, opto por leer a Baudrillard, algo tendrá que decir en esto.




Título: El Paroxista Indiferente
ISBN: 8433905597
Número de páginas: 177
Autor: Baudrillard, Jean;
Editorial: Anagrama


El "paroxiton" es la sílaba anterior a la última, la "penúltima". Así pues, el paroxismo es el momento anterior al último, no el del final, sino precisamente el anterior al final, justo antes de que ya no se pueda decir nada. El paroxismo, dice Baudrillard, está relacionado con los fenómenos extremos, pero no comparte la ilusión del final. La utiliza como observatorio, desde donde puede tener un panorama inexpugnable. Hace intervenir el final en el mismo desarrollo de las cosas. Incluso se sitúa eventualmente más allá, como si saltara por encima de su sombra. Ni fanático, ni proselitista, ni exorcista: justo la violencia del paroxismo y el discreto encanto de la indiferencia. Justo Equilibrio entre los extremos, justo allí donde en los confines de la indiferencia sigue brillando un resplandor de desesperación. Ésta es sin duda también la figura de nuestro mundo.





P.S: Estos días estoy en estado paroxista larvario. Inevitable esto. (nota mental, la contradicción es una orgullosa bandera). Inexorable. Inexorable que en estos días sólo me interesa mi ventana. (nota mental: a los paroxistas nos encontrarán mirando al cielo).



http://uminuscula.blogspot.com/2007/06/apndice-paroxista-de-ritmo-lento-ii.html

qué preci(o)sa debió ser alejandra, no casual, sino con intención

ni disiente ni resiliente

casi no dice, pero siente

U. m. en pl.

Estoy en ese momento, ¡circunspecto y circuncidado!, ¡premonitorio!, en el que sólo puedo atender a la música en italiano

funciónVSficción

la primera, siempre, con todas sus acepciones
y sus asepsias. la segunda sólo con éstas

cisterna límbico

por eso te consideran impreciso, porque no eres un sistema, querido

el lugar azul

me ofrezco como caso práctico,
mi borde palpebral podría explicar
el control del Locus Coeruleu, mi
no-lugar-sentimental las mil mesetas
deleuzianas, y mi forma de actuar
el actio in distans de derrida














nota al pie:

En ratas no anestesiadas, el LC descarga más rápidamente durante la vigilia, más lento durante el sueño de ondas lentas (o no REM) y se vuelve virtualmente silente durante el sueño paradojal o sueño REM.


http://escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/neurologia/cuadernos/1997/pub_11_97.html

la puta u minúscula


y en el interior esa negrura, ese vacío, ese horrible vacío que asoma por la apertura de las dos astas, y se reúne y se pierde en la infinidad del espacio... (Iginio Ugo Tarchetti)

en realidad no es túnel es acuario

fort-da (da) exposed to the elements

abstracción de huevo

-receta para empedernidos-


alimento que puede comerse en un minuto, o en menos.
y nunca nadie sabe, no hay consenso, sobre el tiempo
necesario para cocerlo. pasa parecido con la fiebre, pero
ahora sólo se usan termómetros electrónicos

y no me sirve (que) una tilde

qué será lo siguiente, eh, qué

already ready-made

un nuevo cuadro de geometría dentro de un cuaderno de poesía, pero esta vez perdido en un desierto de fecha futura, y sin sonido. no sé cómo se juega a la sinestesia sin sentidos

la poesía como saliniana 'razón de amor', o como excusa, porque es la más puta

despite myself

entre feminidad y femindeidad no hay presencia extra, hay sobre todo ausencia,
y qué cadencia, que exagerada forma de vislumbrar, de alumbrar, de parir, de parís,
de país, de marcharse, de virar. un día nos preguntamos cuál vocal seríamos, de ser
alguna, un día decididmos 'pluma, estilete y puñal', otro día desdeñamos la verdad,
y en los idus confíamos como si no fuéramos marionetas, pero a veces es cierto,
a veces se confabula el 'redondo, seguro azar'. no es verdad, si supiéramos qué es
esto, que no estemos cansados de estar muertos. no es verdad que estemos muertos,
no es verdad que soy vocal. las vocales abren mucho más la boca, para eso sirven,
para eso están.

incongruencias emocionales

en una palestra de locos a los que les pierde el ego,
a mí me sigue perdiendo el egg(o). me sigue perdiendo
la u, me siguen perdiendo los estrechos versos que
a veces encuentro, hendiduras-cerraduras por donde
ahondar mi mudez, mi parapeto sinestésico. no estoy
hecha de tierra, no reflejo los poemas de sabines, no
amo ni tatúo el humo; hay tantas cosas que no alcanzo,
no llego a la decisión por imposición, no llego al carajo

sobre el punto hache rimbaudiano

sobre la forma en que se desvela parecido a mí, cuando arranca
la verdadera madrugada, cuando nos acercamos a las tres,
sobre la forma en que me insulta,
sobre la forma en que deja que le insulte,
sobre el sobre de pieles-párpado,
sobre la incontinencia de plath,
sobre su hache muda,
sobre la rebeldía de no co-hartar,
nunca.

oupudo / oulipian

no pudo el pudor pero sostuvo, no puedo sin embargo sostenerlo a ratos. puede que la u me pierda. puede que por suerte yo pueda perder el pudor

creo que te gustaría mi herida

esta u invertida en mi empeine que debo enseñar si no quiero que me duela. insisto. debo enseñarla si no quiero que me duela porque si la cubriera me dolería mucho más. tardaría en cerrar. tardaría en llegar la postilla. y cuando tengo postilla me siento más pequeña más feliz y más capaz. creo que te gustaría mi herida. creo que te gustarían mis errores mientras escribo. escribo escribo y me equivoco y digo estribo. escribo sobre mi personalidad mas curvilinea y digo estribe.

noctívaga








Dalí i Domènech, Salvador
Sueños noctámbulos
1922
Aguada de tinta china / papel
31.70 x 24.30 cm.
TEATRE-MUSEU DALI

que cada palo aguante su vela

"Dejadme que nazca a la pura insumisa creación de mi nombre" (v.a)

durante mucho tiempo AA me ha servido de bastón,
me sentía tan exultante, tan insultante
que sólo el final del texto surrealista podía expresarme.
dije: entre surtir y surgir, me desvanezco. pero no es cierto.
surjo como un triángulo en llamas, Artaud. y a veces me
abraso, cuando la zetausente separa tu sexo del amor.
espero que comprendas que me aleje un poco, que
busque ojos más acuosos. volveré pronto a nuestro
cuerpo sin órganos

(de)serves


"And I am a smiling woman
I am only thirty.
And like the cat I have nine times to die."
S.Plath


escribí que merecía, algo, no sé qué,
y escribí también que servía. pero tampoco
sé para qué. seguro que yo también, como
plath, he dicho que tengo treinta, que
a veces sonrío, que a veces todo me parece
digno de ser escrito, que incluso confío en
el 'redondo (saliniano) y seguro azar',
seguro que todo eso he tenido la osadía
de contarlo. no pasa igual con el hedor.
lo que huele mal se tapa, pero luego hay que abrir
para echar más así que siempre
vuelve para recordarte lo que hiciste cuando
no sabías que lo hacías. he descubierto que
incluso puedo rezar, si Dios nunca contestó
no veo por qué no puedo contentarme con
rezarle a mi padre.